Desterrar la Realidad es hundirse profundamente en lo Real; Lealtad o devoción al Vacío implica la negación de su vacuidad.Mientras más hables y pienses acerca de Eso, Eso se alejará más de ti; detén tu habla y detén tu pensamiento, y no habrá nada que no entiendas.
Regresa a la raíz y encontrarás el significado; persigue la luz, y perderás su origen; mira internamente, y en un destello - un abrir y cerrar de ojos - conquistarás lo Aparente y el Vacío.
Porque de la confusión de lo Aparente y el Vacío vienen todos los puntos de vista erróneos; no hay necesidad de buscar la Verdad; sólo detengan sus puntos de vista.
No acepten ninguna de las posiciones, examinen lo que sea y persíganlo; con el más mínimo pensamiento de ‘Es’ o ‘No Es’, deviene el caos y la Mente se pierde.
Aunque los dos existen por la Unidad, no se agarren a Ella; solo cuando el no-pensamiento surge es que están los Dharmas sin censura/culpa.No censura/culpa, no Dharmas; no surgir, no pensamiento.
El “hacedor” se desvanece junto con la acción; la acción desaparece cuando el hacedor es aniquilado. La acción no tiene función aparte del hacedor. El hacedor no tiene función aparte de la acción.
La Verdad última acerca de ambos Extremos es que ellos son Un Solo Vacío. En ese Solo Vacío los dos no se distinguen; cada uno contiene en sí mismo las Diez Mil Formas completas.
Inclusive, si sólo si dudamos entre lo fino y lo ordinario, estaremos tentados a ser partidarios.


