sábado, 7 de marzo de 2026

Las doce dimensiones de la Consciencia.(4)

La Cuarta Dimensión 

Este plano es un espejo del nuestro, nuestra existencia paralela, pero sin el inconveniente de su densidad física. Aquí la mente genera usos prácticos para implementarlos en nuestro plano. Mientras que en la tercera dimensión procedemos paso a paso, al nivel de la cuarta funcionamos por unidad. 

Los objetos aparecen en trozos y la mente los ensambla. La mente precipita instantáneamente en sustancia pensante todo lo que necesita. 

El ambiente es parecido al nuestro, pero de Luz. 

Aquí somos lo que pensamos. Cuando imaginamos cómo sería o funcionaría algo, lo extraemos de este plano. En otras palabras, de aquí surgen los principios de manifestación y precipitación que se utilizan en los pensamientos y planificación visionaria. 

La Quinta Dimensión 

Muchos científicos tienen acceso directo a esta dimensión. Los desarrollos de la sexta dimensión se aplican aquí. 

La mente se expresa telepáticamente como un todo. Los objetos que conciben en su totalidad. 

El ambiente es ultra moderno con espacios abiertos de Luz. 

Nos encontramos aquí cada vez que funcionamos telepáticamente o vemos una actividad terminada, cuando tenemos destellos de lo que necesitamos y cuando sentimos esos chispazos de genialidad. Aquí experimentamos la realización mental, así como las respuestas a los problemas mentales. 

La Sexta Dimensión 

En este nivel, la actividad mental de los planos superiores es vuelta a procesar a la luz de una aplicación personalizada o individual, antes que se le pueda dar forma en la quinta dimensión. Este reproceso significa una continua generación de ideas que involucran todos los aspectos de la mente 

La mente se expresa como movimientos en un continuo desarrollo dinámico. 

El ambiente es electrónica y mecánicamente futurista. 

Tocamos la sexta dimensión cuando estamos en una vena creativa de pensamiento, cuando probamos diversas alternativas y cuando damos grandes cambios a nuestro pensar. Esta es una energía eléctrica que se mueve tan rápido que muchas veces no podemos entenderla. Aquí aprendemos la dinámica del control de la mente y accedemos a estados de física quántica y altas matemáticas. 

jueves, 5 de marzo de 2026

Las doce dimensiones de la Consciencia.(3)

La clave está siempre en la vibración.  

Dinámica Interdimensional 

Los planos superiores están hechos de sustancia del grado más puro de Luz, la cual en su nivel más alto es Inteligencia pura. Es Luz como fuerza espiritual individual, expresándose a sí misma como una abstracción simultánea e inmensamente comprensible. En los niveles inferiores, expresándose a sí misma en detalles y secuencias, hemos condensado la sustancia de manera física, en la tercera dimensión son sustancias primarias inertes; los dominios de fuerzas de vida elementales. 

Como habrá notado, estas dimensiones son alcanzadas a través de nuestros siete cuerpos y mediante la activación de los chakras superiores. Cuanto más elevada o más acelerada sea su frecuencia, los planos serán progresivamente más espirituales, más grandes, más amplios y nuestra conciencia como cuerpo será inconmensurablemente más alta. 

Con excepción de nuestro casco terráqueo, todos los habitantes son Seres de Luz encarnando conceptos mucho más grandes. La conciencia de todos los espíritus encarnados y de aquellas entidades que, aunque no hayan encarnado prestan ahí su servicio moran dentro de esos planos. Todos son atraídos hacia ellos por la Ley de la Atracción. 

Veamos cómo son esos planos con relación a:

1. ¿Cómo se expresa la mente en cada uno de ellos? En otras palabras ¿Cuáles son las actividades que ahí se generan? 

2. ¿Cómo se ve o se siente? 

3. ¿Qué es lo que puede extraer de estas dimensiones? 

 

La Tercera Dimensión 

Este es el plano en el cual ahora se encuentra nuestro vehículo físico y al cual retornaremos una y otra vez hasta que hayamos logrado la maestría sobre los tres planos o cuerpos inferiores. 

Este es el único nivel en el que tenemos las complejidades y molestias de emociones creadas humanamente, convirtiéndolo en el plano kármico. Es en realidad el campo de pruebas del espíritu donde construimos las habilidades y el músculo que se utiliza a través de toda la Creación. 

La mente se expresa en detalle y secuencia. 

El ambiente es denso y hecho de incontables partes individuales ensambladas físicamente una por una, para que como unidad pueda ser útiles. 

Vivimos en este plano cuando pensamos fragmentariamente o en secuencias, cuando nos identificamos con la mortalidad; cuando nos sentimos solos y estamos emocionalmente perturbados. 

Aquí aprendemos el manejo y control de la energía y la sustancia. 

martes, 3 de marzo de 2026

Las doce dimensiones de la Consciencia.(2)

Mente Interdimensional 

Imagínese que tira una piedra dentro de un tranquilo lago. Fíjese en los círculos concéntricos que se forman alrededor del sitio donde cayó la piedra. El círculo de afuera es el más grande, tiene una mayor circunferencia – energía o experiencia – y llega primero a la orilla. Los otros círculos de menor tamaño lo siguen en pequeñas ondas y tienen que viajar mayores distancias para alcanzar la orilla. 

A diferencia de la mente inferior que opera en secuencias lógicas rectas, nuestra mente superior funciona de la misma manera que esas pequeñas ondas, como lo hace también el sonido, el radar, etc. La realidad de la mente interdimensional es concéntrica. 

Cuando nuestro pensamiento se desarrolla más allá de la personalidad y eventualmente más allá de lo personal, lograremos alcanzar reinos dimensionales más elevados. Para poder hacer esto, necesitamos generar cada vez más y mayores frecuencias de energía, acompañadas por grados más refinados de enfoque y afinamiento. Existen personas que, habiendo acumulado facultades en encarnaciones previas y habiéndose comprometido en dominios interdimensionales antes de esta reencarnación, nacen con la desarrollada habilidad de entrar en esos dominios superiores. Su tarea es traer esa información a la realidad concreta. Existe hoy en día mucha gente que adquirió dicho compromiso para que todos podamos beneficiarnos con esa información y conjuntamente elevar la actividad vibratoria de todo el planeta y de la vida que en él se encuentra. 

Para nosotros, estas dimensiones pueden parecer demasiado futuristas, al igual que un desarrollo demasiado adelantado mecánica y científicamente nos parece sumamente sospechoso. Pero uno no tiene que ser considerado un genio para poder adentrarse en estas dimensiones. Atrévase a afinar sus propias energías. Explore el elevar conscientemente un nivel vibratorio. Dese permiso para percibir y recordar, especialmente durante su actividad nocturna, cuando fuera del cuerpo hace contacto con esas dimensiones de una manera más fácil y natural. Guarde un diario de sus percepciones. Preste atención a los más mínimos cambios de imágenes en su mente. Finalmente, afine su receptividad para incluir cada vez más refinados niveles de sensación. Regístrelos sin juzgarlos o interferir en ellos, no importa cuán extraños o banales puedan parecer. Dele validez a sus percepciones. Haga un llamado a su propia Familia de Seres – a sí mismo como existe en cada una de estas dimensiones. 

Recuerde que al principio sus percepciones serán coloreadas por referencias del tercer plano. Utilice su alianza con su ser superior, con los maestros, profesores y guías disponibles de los reinos de la Luz y muy suavemente lees de la mano y con mucha paciencia construya su propia confianza en sí mismo. Nunca compare sus experiencias con las de otros. Atrévase a estar solo, a sentirse solo. Recuerde que en esa soledad está su totalidad y su maestría. En ese estado recibirá respuestas directas a sus preguntas y a sus necesidades. Crea en ellas como cree en sí mismo. Recuerde Quién y Qué es en realidad. 

Puede utilizar métodos de imágenes guiadas y visualización o puede activar sus chackras. Puede intensificar los puntos de luz en el centro de los átomos de su cuerpo físico o puede proyectarse a través del Tuvo de Luz hacia dimensiones más elevadas del Ser. 

Algunas personas experimentan la interdimensionalida d como un aspecto interior, mienta que otra lo toman como una dimensión que está por encima y por fuera de ésta. Los caminos son tan diversos como las religiones existentes, ya que cada religión ha intentado alcanzar y utilizar sistemáticamente facultades y poderes inherentes a la vida interdimensional. 

El método que escoja reflejará su propia naturaleza. Para un individuo predominantemente sentimental la forma más sencilla de conectarse con el Origen y con guías interdimensionales es a través de la oración, dirigida hacia arriba con confianza, referencia y una profunda gratitud para la Luz. Para un hombre de intelecto e inteligencia puede ser a través de la ciencia y la lógica y de acercamientos sistemáticos que proyectan la mente mediante parámetros cada vez más amplios e intensos. Para una persona de acción e inclinaciones físicas, el camino de un servicio físico, inclusive la danza, es una forma de oración e inmersión para acelerar las frecuencias de la vida. 

sábado, 28 de febrero de 2026

Las doce dimensiones de la Consciencia.(1)

UNA DIMENSIÓN ES UNA LOCACIÓN INTERNA PARA ESTADOS SIMILARES DE CONCIENCIA QUE FUNCIONAN DE UNA MANERA ESPECIALIZADA 

Lo que determina la dimensión en que vive una persona no tienen nada que ver con el dinero, con la educación, herencia cultural o crianza que haya tenido. Por qué ciertas cosas le suceden a ciertas personas, tiene que ver con el estado de su ser – que es el resultado directo del karma y/o de una tarea de vida. En los más altos niveles del ser, uno escoge sus condiciones de vida. 

La dimensionalidad es un fenómeno interno relacionado con la percepción y la realidad interna. Cada dimensión, como el mundo que es, consiste en su propia forma de vida y actividad. Estas dimensiones penetran y afectan nuestra común vida tridimensional, dependiendo del grado de acceso supraconsciente que tengamos de ellas. 

Por ejemplo, las personas que pueblan un parque, tienen distintos estados de ánimo sicológicos y además la calidad misma de su funcionamiento mental también es totalmente diferente. He aquí el dominio de la interdimensionalida d, en el cual la psicología aún no ha penetrado, pero donde sí ha llegado el arte y la ciencia. 

No podemos observar la dinámica interior de las mentes de los visitantes de ese parque. Pero a través de su actividad física podríamos intuir lo que dimensionalmente podrían ser. Por ejemplo, los amantes podrían estar en los chakra más bajos en las más sublimes alturas de una actividad dimensional superior, donde uno percibe las emanaciones de la luz y la fuerza tan trascendentales en la naturaleza. 

La gente que lee libros, los solitarios, la muchedumbre, inclusive los corredores, y los que hacen picnic podrían estar operando desde una lógica tridimensional hasta mecanismos cuánticos elevados. En cambio, los que alimentan las ardillas podrían estar inmersos en un mundo de creación dentro de los confines de una vida elemental. 

Alcanzamos la mente superior cuando logramos trascender las cargas emocionales de la personalidad y los sentidos; y somos capaces de observar y comulgar con la vida a nivel de la causalidad. Pero la mente superior en sí tiene dos niveles. El primer es abstracto, pero aún personal. A este nivel podríamos llamarlo cuarta, quinta, sexta y séptima dimensión. El segundo nivel, entre la séptima y la doceava dimensión, va más allá de la identidad personal y abarca los dominios espirituales de la religión y la metafísica. 

Aparte de nuestra participación en estos niveles de actividad simultáneos a nuestra vida tridimensional común, estas dimensiones comprenden una realidad propia, con formas de vida y actividades inherentes a ellas. Al ingresar en estas dimensiones no sólo extraemos de ellas, sino que tenemos experiencias dentro de ellas. De esta forma somos capaces de vivir dentro de varias dimensiones al mismo tiempo. Nuestro conocimiento lo limitamos a las facultades que se expresan dentro de nuestro mundo inmediato, sin embargo tenemos un remoto conocimiento de las formas de luz, de inteligencias superiores y avances científicos musicales y tecnológicos de formas de vida superiores de las cuales también somos parte. 

Dependiendo de a qué tipo de dimensión se conecte, una persona puede vivir en el mundo de las altas matemáticas, de la estética, de principios religiosos y espirituales, de ejercicios intelectuales o habilidades técnicas, de genio musical o de facultades de sanación y clarividencia. A través del camino de la alquimia interior podemos conectarnos con todas estas dimensiones al elevar nuestras vibraciones hacia los niveles donde ellas existen. 

Los planos o dimensiones de la consciencia corresponden a los cuerpos de conocimientos similares a los siete cuerpos. Estos planos no sólo están situados alrededor de nuestro cuerpo físico, interpenetrándolo, sino que existen en anillos concéntricos alrededor del centro del cuerpo del planeta. A uno se lo ve como espacio exterior mientras que al otro se lo experimenta como espacio interior. Ambos son, experimentalmente, sinónimo el uno con el otro. Para poder comprender esto nuestra forma de pensar debe dar un gran salto.

jueves, 26 de febrero de 2026

Los 15 puntos para saber si estoy en el sendero.

1. Si siempre busco el bien en cada situación, persona y cosa.

2. Si resueltamente le doy la espalda al pasado, sea bueno o malo, vivo únicamente en el presente y futuro.

3. Si perdono a todo el mundo sin excepción, no importa lo que hayan
hecho; y luego me perdono a mí mismo de todo corazón.
4. Si considero mi trabajo o tarea diaria como cosa sagrada, tratando de cumplirla lo mejor posible (gústeme o no).

5. Si hago todo lo que está en mi poder para manifestar un cuerpo sano, y un ambiente armonioso en contorno mío.

6. Si trato de rendir servicio a todos los demás, sin hacerlo de manera majadera ni fastidiosa.

7. Si aprovecho todas las ocasiones de hacer conocer la Verdad o otros, de una forma sabia y discreta.

8. Si evito incondicionalmente la crítica, negándome a escucharla o a apoyarla.

9. Si le dedico por lo menos un cuarto de hora a la meditación y a la oración.

10. Si leo por lo menos siete versículos de la Biblia o un capítulo de algún libro instructivo sobre la Verdad para esta Era.

11. Si hago un tratamiento especial diariamente para pedir o demostrar la Comprensión. (Hay o que afirmarla sabiendo que Dios está con nosotros, o encargar a la Señora Maestra Ascendida Nada del Rayo Rubí, como a Las Huestes del Rayo Dorado).

12. Si me entreno a darle mi primer pensamiento a Dios al despertarme.

13. Si pronuncio el Verbo por el mundo entero todos los días, o bien en nuestros ejercicios diarios, o especialmente, digamos, a las doce del día.

14. Si practico la Regla de Oro de Jesús, en lugar de admirarla únicamente. Él díjo: haz a otros lo que desees que te hagan a ti. Lo importante de la Regla de Oro es que la debemos practicar aunque los demás no la practiquen hacia nosotros. Pero también, no hay regla que no tenga su opuesto, de manera que no permitas que otros te hagan lo que serías tú incapaz de hacerles a ellos.

15. Si me doy cuenta perfecta de que lo que yo veo no es sino un espejismo, el cual es posible transformar por medio de la Oración Científica.

Para poder demostrar armonía y perfección de todo en tu vida, pregúntate una vez por semana si estás cumpliendo con todos estos puntos.

En donde quiera que se mencione el perdón se puede insertar la oración de la Llama Violeta: “Yo Soy la Ley de perdón y la Llama transmutadora de todos los errores cometidos”.

Extracto del libro METAFÍSICA 4 EN 1 (VOL. 1) de Conny Méndez

domingo, 22 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (7)

La clave del 4 es el Cosmos y las cuatro direcciones. Es el número del esfuerzo positivo, de la actitud positiva que suma, del sentido práctico, de los cuatro rumbos de la Tierra, de los cuatro elementos , de las cuatro estaciones ,de las cuatro etapas en la vida del ser humano y de la cruz , símbolo del ascenso espiritual trascendiendo la muerte o lo horizontal .Esta clave numérica nos recuerda que Dios está por encima de su creación, por lo que ahora la creación está en nuestras manos y que debemos prepararnos en entender y aplicar las leyes universales, empezando por nosotros mismos.

Esta clave nos invita a la alegría y a enfrentar lo cotidiano con espíritu activo y práctico, también nos recuerda que debemos cuidar la salud, tanto nuestra como la de la familia y la del mundo.

La clave del 3 es la espiritualidad. También éste número nos habla de la integración y de la totalidad. Nos recuerda que lo espiritual a través del amor debe primar en nuestra vida. Que debemos actuar con sabiduría y equilibrio. Es también el número que se relaciona con el triángulo y la unión de los tres planos: físico, mental y espiritual.

La repetición de la clave 3 nos invita a renacer, y a ver el amor en todo y en todos, disfrutando de todo lo hermoso que la vida nos da, a la vez que nos motiva a laborar en la siembra de ese mismo amor en los corazones de los demás. El 3 es el número del balance, del equilibrio interno que debemos lograr para seguir ascendiendo y creciendo en todos los aspectos de la vida.

La clave del 2 hace referencia al hombre, nos recuerda que vivimos en un universo dual, donde hay fuerzas en oposición. Y que de esa lucha de opuestos debemos extraer la síntesis, que es el autoconocimiento y el equilibrio. Esta clave nos indica la importancia de asociarnos, de compartir y unir nuestros esfuerzos, de buscar complementarnos con el otro, duplicando nuestra fuerza.

Es también el 2 una clave que nos pide paciencia y comprensión, así como tolerancia. Nos invita a fortalecer el carácter y controlar el temperamento.

La clave del 1 nos remite a lo divino, a la unidad e integración con el uno. Marca el inicio, el comienzo de algo nuevo y diferente en nuestras vidas, es un llamado a la creación. Cuando esta clave se nos repite y que pocas personas suelen percatarse de ello, se nos está queriendo aportar un mensaje de unidad e integración para que percibamos la presencia del Uno, de Dios en nuestras vidas; también se nos está induciendo a crear, a hacer cosas nuevas y diferentes, a recrearnos y sembrar para futuro.

El número uno suele repetírsenos cuando nuestro maestro interno nos solicita e induce a que nos esforcemos en purificar nuestros sentimientos y emociones, aprendiendo a amar.

Es importante que lleguemos a sentir la presencia manifiesta de la unidad en nuestra existencia y procurarla a través del conocimiento de nosotros mismos. El uno es una clave espiritual que representa la unidad que uno logra a través de la práctica de la interiorización. Sólo cuando somos capaces de lograr la independencia de todo cuanto nos rodea e influye, dejamos de ser influenciados y determinados.

Por Sixto Paz Wells Fuente: movimientoextraterrestrechicago.blogspot.com

jueves, 19 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (6)

La clave 8 es el activador que nos dice que mantengamos nuestra paz y equilibrio a pesar de las pruebas, que nunca son mayores que la capacidad que se tiene de superarlas. Esta es la clave de la intuición, de la humildad para dejarnos guiar y del amor abnegado. Es la acción que es capaz de vencerlo todo. Este número se relaciona con las energías femeninas de la Tierra y de toda la creación.

La clave 8 nos indica la importancia de incorporar la inteligencia emocional a lo estamos haciendo.

La clave del 7 nos recuerda que la perfección es alcanzable pero que para ello hay que esforzarse, luchando por vencerse a uno mismo y estar dispuesto a aceptar los cambios y las pruebas de fe. El siete también es el número del orden universal septernal. Cuando esta clave se nos repite como que nos están queriendo dar a entender que debemos perfeccionarnos más, que debemos incrementar nuestro esfuerzo y dedicación para lograr la sabiduría, para lo cual habremos de procurarnos el tiempo para la reflexión y la soledad.

La clave del 6 nos dice que la clave está en ver más lejos en el horizonte de nuestras vidas, tanto hacia fuera como hacia adentro. Este número nos recuerda la importancia de mantener el equilibrio siendo responsable. Es la clave que nos compromete a ser más justos y ecuánimes, procurando armonizarnos teniendo cuidado con el pensamiento y las actitudes, porque a través de ello podemos ser fuertemente atacados tratando de desequilibrarnos. Su repetición constante es un aviso como para controlar las emociones, los sentimientos y los deseos, rechazando los impulsos que desarmonizan.

Cuando la clave del número 6 se nos repite reiteradamente podría estarnos indicando que debemos buscar el equilibrio en la familia y en los amigos, para hallar en ellos la fuerza para continuar, dándoles a la vez, lo mejor de nosotros mismos.

La clave del 5, tiene que ver con la magia y el poder de comunicarse; con la libertad y la capacidad de expresarse mostrándose uno mismo tal cual es para llegar al otro. La clave 5 es la comunicación, y la mejor buena relación con uno mismo y con los demás. Simboliza la importancia de utilizar el poder de la palabra para transformar y orientar los acontecimientos, mejorando nuestra capacidad de diálogo y aprender a escuchar también. Si queremos que todo sea diferente a nuestro alrededor debemos nosotros empezar por ser diferentes, y comunicar a todo nuestro sentir.

Con el número 5 se nos está queriendo decir que la persona está llegando mediante una instrucción superior, a alcanzar la llave de los mundos y planos más elevados. Hay que estar atento porque con éste activador suelen venir acompañando palabras y hasta el nombre cósmico o clave vibratoria personal, que como llave nos facilitará la entrada a los mundos invisibles.