De la Décima a la Doceava Dimensión
Estas deben explicarse como unidad. Su actividad es
sumamente conceptual y sobrepasa nuestra comprensión, sin importar cuan
evolucionado esté nuestro intelecto. No podremos comprender estas dimensiones a
menos que estemos dispuestos a desintegrar nuestro propio proceso de
pensar.
Estas dimensiones han sido relegadas a las
experiencias místicas y espirituales y alo que el Zen ha llamado la No-Mente.
Sin embargo, nosotros podemos visitar estos planos y tener acceso a las
facultades, a las cualidades de las inteligencias superiores que ahí
moran.
A nivel de la doceava, la mente superior funciona en
los más amplios parámetros de la filosofía, y los conceptos. Encarna la fuerza
espiritual de manera individual. Este Ser-Espíritu es nuestro propio Dios
Interior, cuya función es generar vida, pues es en realidad la sustancia
espiritual como fuerza vital. Es una fuerza de vitalidad impulsora y
radiante.
Si recordamos los anillos concéntricos del lago, ésta
sería la esfera más grande y la más evolucionada en términos de experiencia y
la que más cerca de la orilla está en términos del espíritu duro. Sirve para
generar la fuerza que se mueve hacia el centro para atraer las ondas hacia
si.
Los Seres de Espíritu aquí sirven como Guardianes del
Umbral como el Dios Interior individual de espíritus encarnados. La identidad
en este nivel es sónica y vibracional haciendo eco de la frecuencia individual
que el Gran Sol Central impuso sobre la Creación.
En el Onceavo Plano pasamos de Luz/Sonido puros hacia
el Concepto. Así como el doceavo plano demuestra – si se puede utilizar dicho
término – el resplandor del Infinito, el Onceavo representa la Hermandad y la
Unidad.
La actividad de la Onceava Dimensión es como si el
Sonido Puro se convirtiera en notas musicales, la luz original estallará en
colores y la Inteligencia diera a luz conceptos individuales. El contacto con
este plano se experimenta como Universalidad. Este plano es responsable de las
ideas de la Nueva Era con las que tantos de nosotros estamos siendo inspirados
en estos tiempos.
Finalmente, la Décima Dimensión expresa los Conceptos
de la Onceava mediante el majestuoso silencio y quietud del orden. Este plano
celestial es responsable de la creación de la Naturaleza como fuerza viviente.
Para nosotros es el reino de las Posibilidades.






