sábado, 28 de febrero de 2026

Las doce dimensiones de la Consciencia.(1)

UNA DIMENSIÓN ES UNA LOCACIÓN INTERNA PARA ESTADOS SIMILARES DE CONCIENCIA QUE FUNCIONAN DE UNA MANERA ESPECIALIZADA 

Lo que determina la dimensión en que vive una persona no tienen nada que ver con el dinero, con la educación, herencia cultural o crianza que haya tenido. Por qué ciertas cosas le suceden a ciertas personas, tiene que ver con el estado de su ser – que es el resultado directo del karma y/o de una tarea de vida. En los más altos niveles del ser, uno escoge sus condiciones de vida. 

La dimensionalidad es un fenómeno interno relacionado con la percepción y la realidad interna. Cada dimensión, como el mundo que es, consiste en su propia forma de vida y actividad. Estas dimensiones penetran y afectan nuestra común vida tridimensional, dependiendo del grado de acceso supraconsciente que tengamos de ellas. 

Por ejemplo, las personas que pueblan un parque, tienen distintos estados de ánimo sicológicos y además la calidad misma de su funcionamiento mental también es totalmente diferente. He aquí el dominio de la interdimensionalida d, en el cual la psicología aún no ha penetrado, pero donde sí ha llegado el arte y la ciencia. 

No podemos observar la dinámica interior de las mentes de los visitantes de ese parque. Pero a través de su actividad física podríamos intuir lo que dimensionalmente podrían ser. Por ejemplo, los amantes podrían estar en los chakra más bajos en las más sublimes alturas de una actividad dimensional superior, donde uno percibe las emanaciones de la luz y la fuerza tan trascendentales en la naturaleza. 

La gente que lee libros, los solitarios, la muchedumbre, inclusive los corredores, y los que hacen picnic podrían estar operando desde una lógica tridimensional hasta mecanismos cuánticos elevados. En cambio, los que alimentan las ardillas podrían estar inmersos en un mundo de creación dentro de los confines de una vida elemental. 

Alcanzamos la mente superior cuando logramos trascender las cargas emocionales de la personalidad y los sentidos; y somos capaces de observar y comulgar con la vida a nivel de la causalidad. Pero la mente superior en sí tiene dos niveles. El primer es abstracto, pero aún personal. A este nivel podríamos llamarlo cuarta, quinta, sexta y séptima dimensión. El segundo nivel, entre la séptima y la doceava dimensión, va más allá de la identidad personal y abarca los dominios espirituales de la religión y la metafísica. 

Aparte de nuestra participación en estos niveles de actividad simultáneos a nuestra vida tridimensional común, estas dimensiones comprenden una realidad propia, con formas de vida y actividades inherentes a ellas. Al ingresar en estas dimensiones no sólo extraemos de ellas, sino que tenemos experiencias dentro de ellas. De esta forma somos capaces de vivir dentro de varias dimensiones al mismo tiempo. Nuestro conocimiento lo limitamos a las facultades que se expresan dentro de nuestro mundo inmediato, sin embargo tenemos un remoto conocimiento de las formas de luz, de inteligencias superiores y avances científicos musicales y tecnológicos de formas de vida superiores de las cuales también somos parte. 

Dependiendo de a qué tipo de dimensión se conecte, una persona puede vivir en el mundo de las altas matemáticas, de la estética, de principios religiosos y espirituales, de ejercicios intelectuales o habilidades técnicas, de genio musical o de facultades de sanación y clarividencia. A través del camino de la alquimia interior podemos conectarnos con todas estas dimensiones al elevar nuestras vibraciones hacia los niveles donde ellas existen. 

Los planos o dimensiones de la consciencia corresponden a los cuerpos de conocimientos similares a los siete cuerpos. Estos planos no sólo están situados alrededor de nuestro cuerpo físico, interpenetrándolo, sino que existen en anillos concéntricos alrededor del centro del cuerpo del planeta. A uno se lo ve como espacio exterior mientras que al otro se lo experimenta como espacio interior. Ambos son, experimentalmente, sinónimo el uno con el otro. Para poder comprender esto nuestra forma de pensar debe dar un gran salto.

jueves, 26 de febrero de 2026

Los 15 puntos para saber si estoy en el sendero.

1. Si siempre busco el bien en cada situación, persona y cosa.

2. Si resueltamente le doy la espalda al pasado, sea bueno o malo, vivo únicamente en el presente y futuro.

3. Si perdono a todo el mundo sin excepción, no importa lo que hayan
hecho; y luego me perdono a mí mismo de todo corazón.
4. Si considero mi trabajo o tarea diaria como cosa sagrada, tratando de cumplirla lo mejor posible (gústeme o no).

5. Si hago todo lo que está en mi poder para manifestar un cuerpo sano, y un ambiente armonioso en contorno mío.

6. Si trato de rendir servicio a todos los demás, sin hacerlo de manera majadera ni fastidiosa.

7. Si aprovecho todas las ocasiones de hacer conocer la Verdad o otros, de una forma sabia y discreta.

8. Si evito incondicionalmente la crítica, negándome a escucharla o a apoyarla.

9. Si le dedico por lo menos un cuarto de hora a la meditación y a la oración.

10. Si leo por lo menos siete versículos de la Biblia o un capítulo de algún libro instructivo sobre la Verdad para esta Era.

11. Si hago un tratamiento especial diariamente para pedir o demostrar la Comprensión. (Hay o que afirmarla sabiendo que Dios está con nosotros, o encargar a la Señora Maestra Ascendida Nada del Rayo Rubí, como a Las Huestes del Rayo Dorado).

12. Si me entreno a darle mi primer pensamiento a Dios al despertarme.

13. Si pronuncio el Verbo por el mundo entero todos los días, o bien en nuestros ejercicios diarios, o especialmente, digamos, a las doce del día.

14. Si practico la Regla de Oro de Jesús, en lugar de admirarla únicamente. Él díjo: haz a otros lo que desees que te hagan a ti. Lo importante de la Regla de Oro es que la debemos practicar aunque los demás no la practiquen hacia nosotros. Pero también, no hay regla que no tenga su opuesto, de manera que no permitas que otros te hagan lo que serías tú incapaz de hacerles a ellos.

15. Si me doy cuenta perfecta de que lo que yo veo no es sino un espejismo, el cual es posible transformar por medio de la Oración Científica.

Para poder demostrar armonía y perfección de todo en tu vida, pregúntate una vez por semana si estás cumpliendo con todos estos puntos.

En donde quiera que se mencione el perdón se puede insertar la oración de la Llama Violeta: “Yo Soy la Ley de perdón y la Llama transmutadora de todos los errores cometidos”.

Extracto del libro METAFÍSICA 4 EN 1 (VOL. 1) de Conny Méndez

domingo, 22 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (7)

La clave del 4 es el Cosmos y las cuatro direcciones. Es el número del esfuerzo positivo, de la actitud positiva que suma, del sentido práctico, de los cuatro rumbos de la Tierra, de los cuatro elementos , de las cuatro estaciones ,de las cuatro etapas en la vida del ser humano y de la cruz , símbolo del ascenso espiritual trascendiendo la muerte o lo horizontal .Esta clave numérica nos recuerda que Dios está por encima de su creación, por lo que ahora la creación está en nuestras manos y que debemos prepararnos en entender y aplicar las leyes universales, empezando por nosotros mismos.

Esta clave nos invita a la alegría y a enfrentar lo cotidiano con espíritu activo y práctico, también nos recuerda que debemos cuidar la salud, tanto nuestra como la de la familia y la del mundo.

La clave del 3 es la espiritualidad. También éste número nos habla de la integración y de la totalidad. Nos recuerda que lo espiritual a través del amor debe primar en nuestra vida. Que debemos actuar con sabiduría y equilibrio. Es también el número que se relaciona con el triángulo y la unión de los tres planos: físico, mental y espiritual.

La repetición de la clave 3 nos invita a renacer, y a ver el amor en todo y en todos, disfrutando de todo lo hermoso que la vida nos da, a la vez que nos motiva a laborar en la siembra de ese mismo amor en los corazones de los demás. El 3 es el número del balance, del equilibrio interno que debemos lograr para seguir ascendiendo y creciendo en todos los aspectos de la vida.

La clave del 2 hace referencia al hombre, nos recuerda que vivimos en un universo dual, donde hay fuerzas en oposición. Y que de esa lucha de opuestos debemos extraer la síntesis, que es el autoconocimiento y el equilibrio. Esta clave nos indica la importancia de asociarnos, de compartir y unir nuestros esfuerzos, de buscar complementarnos con el otro, duplicando nuestra fuerza.

Es también el 2 una clave que nos pide paciencia y comprensión, así como tolerancia. Nos invita a fortalecer el carácter y controlar el temperamento.

La clave del 1 nos remite a lo divino, a la unidad e integración con el uno. Marca el inicio, el comienzo de algo nuevo y diferente en nuestras vidas, es un llamado a la creación. Cuando esta clave se nos repite y que pocas personas suelen percatarse de ello, se nos está queriendo aportar un mensaje de unidad e integración para que percibamos la presencia del Uno, de Dios en nuestras vidas; también se nos está induciendo a crear, a hacer cosas nuevas y diferentes, a recrearnos y sembrar para futuro.

El número uno suele repetírsenos cuando nuestro maestro interno nos solicita e induce a que nos esforcemos en purificar nuestros sentimientos y emociones, aprendiendo a amar.

Es importante que lleguemos a sentir la presencia manifiesta de la unidad en nuestra existencia y procurarla a través del conocimiento de nosotros mismos. El uno es una clave espiritual que representa la unidad que uno logra a través de la práctica de la interiorización. Sólo cuando somos capaces de lograr la independencia de todo cuanto nos rodea e influye, dejamos de ser influenciados y determinados.

Por Sixto Paz Wells Fuente: movimientoextraterrestrechicago.blogspot.com

jueves, 19 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (6)

La clave 8 es el activador que nos dice que mantengamos nuestra paz y equilibrio a pesar de las pruebas, que nunca son mayores que la capacidad que se tiene de superarlas. Esta es la clave de la intuición, de la humildad para dejarnos guiar y del amor abnegado. Es la acción que es capaz de vencerlo todo. Este número se relaciona con las energías femeninas de la Tierra y de toda la creación.

La clave 8 nos indica la importancia de incorporar la inteligencia emocional a lo estamos haciendo.

La clave del 7 nos recuerda que la perfección es alcanzable pero que para ello hay que esforzarse, luchando por vencerse a uno mismo y estar dispuesto a aceptar los cambios y las pruebas de fe. El siete también es el número del orden universal septernal. Cuando esta clave se nos repite como que nos están queriendo dar a entender que debemos perfeccionarnos más, que debemos incrementar nuestro esfuerzo y dedicación para lograr la sabiduría, para lo cual habremos de procurarnos el tiempo para la reflexión y la soledad.

La clave del 6 nos dice que la clave está en ver más lejos en el horizonte de nuestras vidas, tanto hacia fuera como hacia adentro. Este número nos recuerda la importancia de mantener el equilibrio siendo responsable. Es la clave que nos compromete a ser más justos y ecuánimes, procurando armonizarnos teniendo cuidado con el pensamiento y las actitudes, porque a través de ello podemos ser fuertemente atacados tratando de desequilibrarnos. Su repetición constante es un aviso como para controlar las emociones, los sentimientos y los deseos, rechazando los impulsos que desarmonizan.

Cuando la clave del número 6 se nos repite reiteradamente podría estarnos indicando que debemos buscar el equilibrio en la familia y en los amigos, para hallar en ellos la fuerza para continuar, dándoles a la vez, lo mejor de nosotros mismos.

La clave del 5, tiene que ver con la magia y el poder de comunicarse; con la libertad y la capacidad de expresarse mostrándose uno mismo tal cual es para llegar al otro. La clave 5 es la comunicación, y la mejor buena relación con uno mismo y con los demás. Simboliza la importancia de utilizar el poder de la palabra para transformar y orientar los acontecimientos, mejorando nuestra capacidad de diálogo y aprender a escuchar también. Si queremos que todo sea diferente a nuestro alrededor debemos nosotros empezar por ser diferentes, y comunicar a todo nuestro sentir.

Con el número 5 se nos está queriendo decir que la persona está llegando mediante una instrucción superior, a alcanzar la llave de los mundos y planos más elevados. Hay que estar atento porque con éste activador suelen venir acompañando palabras y hasta el nombre cósmico o clave vibratoria personal, que como llave nos facilitará la entrada a los mundos invisibles.

martes, 17 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (5)

La clave 16 es una alerta para alejarse del camino de la mentira y la falsedad, y de todo cuanto se forje a partir de ella. Es un llamado a centrarnos y a ser veraces, aunque el mundo y las circunstancias nos tienten a vivir en el engaño.

Si nos conectamos con nosotros mismos y logramos el balance, podremos seguir superándonos.

La clave 15 nos advierte del peligro de apasionarse, y dejarse arrastrar por la injusticia y la mentira. El mundo y las fuerzas que lo dominan tratan de envolvernos, pero debemos mantenernos vigilantes. Atendamos al llamado de peligro de éste activador cuando aparezca.

La clave 14 nos habla de la continuidad y el renacimiento; de la templanza, del temple logrado a través de la preparación para enfrentar la sensualidad y la flojera, tomando todo en la vida con autocontrol y fortaleza interior. Es el consejo y la sugerencia dentro del misticismo sobre la importancia de la sobriedad, abstinencia y la continencia. Esta clave nos recuerda que en cada uno se encuentran todas las experiencias de las vidas anteriores, y que esa sabiduría debe ser despertada para enfrentar el momento actual.

La clave 13 nos enseña que la vida conduce a la muerte y la muerte a la vida. Que la muerte realmente no existe, y que cada día que pasa estamos muriendo a nosotros mismos en la materia para que viva eternamente lo espiritual, pero elevado y depurado. Es la muerte de la semilla para que surja la nueva planta; es el nuevo ser que se ha transformado, simboliza la regeneración.

El número 13 simboliza las trece lunaciones del calendario lunar.

La clave 12 significa elección y discipulado. Indica que el estudiante ha sido escogido porque está capacitado para enfrentar las pruebas, por cuanto ha desarrollado su fe que es la base activadora de toda su potencialidad mágica, y se ha atrevido a enfrentar la dualidad. El propósito de éste activador es recordarnos que no debemos olvidar, por ningún motivo el fin último de nuestra búsqueda y de la importancia del servicio para hallar lo que buscamos. Este número nos invita a trabajar con personas afines y en el interior de los grupos sembrando unidad y colaboración, esto es integrando.

La clave 11 es el valor, la persuasión y la fuerza. Este número nos recuerda que debemos procurar la unidad en el Uno, en Dios dentro de cada uno. Debemos abrirnos a la fuerza interior que nos hará parte importante del sacrificio sagrado por amor. Esta clave indica que se deben enfrentar las pruebas con valor porque no estamos solos, sino que el universo conspira para ayudarnos, y que con los demás debemos usar la persuasión, no la fuerza.

La clave 10 simboliza los ciclos que empiezan y los que terminan. Cuando esa clave activadora empieza a aparecer reiteradamente se nos está queriendo decir que algo está terminando, pero a la vez que algo nuevo y diferente, opuesto a lo anterior se está iniciando. Son diez los dedos de las manos, y así éste número hace hincapié a la importancia de recordar y no olvidar.

La clave 9 es la clave que nos recuerda la importancia del desapego, porque todos estamos de paso, nada es para siempre y por ello no debemos apegarnos a nada. Esta clave tiene que ver con el peregrinaje, con la dedicación en lo que uno ha asumido procurando cumplir nuestros objetivos; es también el perder el temor a los cambios, y el prepararnos para el nacimiento hacia algo nuevo. El 9 se relaciona con la capacidad de ayudar a otros, de hacer cosas por los demás y comprometerse en el hacer lo que vinimos a hacer en la vida. 

sábado, 14 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (4)

La clave 33 es una clave que simboliza la elevación de la conciencia para asumir los grandes retos y compromisos, procurando lograr y mantener el equilibrio, para proyectar equilibrio hacia los demás. También se relaciona éste número con la ley universal de correspondencia, por la cual, así como es arriba así es abajo. Si queremos saber cómo funciona el universo, conozcámonos primero a nosotros mismos; y si queremos que el mundo cambie, cambiemos primero nosotros. Esta clave nos recuerda que debemos tener a partir de éste momento una vida material espiritualizada y a la vez, una espiritualidad práctica.

La clave 32 es el amor para enfrentar la dualidad; la espiritualidad que debe anteponerse a los intereses personales. Esta clave se repite mucho cuando se nos está pidiendo paciencia, comprensión y tolerancia. Seremos magos capaces de transformarnos y transformar cuando no permitimos que nada alrededor nuestro nos desarmonice, y más bien con la fuerza espiritual nadamos contra la corriente.

La clave 31 señala que el tiempo es llegado como para poner a prueba toda la preparación anterior. Si se ha crecido en el mensaje seremos capaces de lograr la unidad, y a la vez prepararnos para el paso siguiente.

La clave 30 es una clave activadora que marca el inicio de compromisos mayores, anticipa nuevos retos y nos señala el camino de la trascendencia. Es como un volver a empezar, pero a partir del amor consciente, pleno y espiritual.

La clave 22 tiene que ver con el destino y un plan mayor, representa el haber llegado a recibir mucho y el estar descuidando su aplicación. Cuando ésta clave activadora se repite, puede ser una llamada de atención por cuanto se podría estar dejando de hacer lo que se debería. Por ello es una alerta frente a la omisión y una reflexión para asumir nuestro destino, pero con la posibilidad de cumplirlo a cabalidad, o variarlo a voluntad con amor y conciencia despierta.

El descuidar el proceso personal puede sumergir a la persona en un círculo vicioso de insatisfacción y sentimientos de culpa que lo alejan más de poder equilibrarse. Por tanto puedes alcanzar logros superiores si te vences a ti mismo.

La clave 21 representa trascender la lucha de opuestos para lograr la unidad, trasmutando todo lo anterior para lograr el equilibrio espiritual, y esto se consigue si llegamos a darle un ritmo adecuado a nuestro trabajo interno.

El que se nos repita ésta clave es una buena señal de que lo estamos logrando.

La clave 20 simboliza el renacimiento, una nueva oportunidad para lograr nuestras metas, y a la vez una evaluación de todo lo alcanzado. Esta clave nos avisa que estamos en un momento en que se revitalizan nuestras fuerzas internas como para poder culminar nuestra empresa de autorrealización.

La clave 19 está vinculada a la inspiración. Debemos lograr la unidad con nosotros mismos para iniciar conscientemente el peregrinaje y marcar nuevos ciclos en nuestra vida. Cuando se repite ésta clave activadora se nos está recordando que la inspiración llega cuando existe en nosotros la capacidad de realizar todo cuanto se nos está revelando, y que debemos hacerlo porque el tiempo es llegado. Es una clave solar que se refiere también a la irradiación hacia los demás.

La clave 18 sugiere procurar la unidad con uno mismo haciendo caso a sus propias intuiciones. Esta clave nos trata de hacer despertar para que no nos dejemos arrastrar por las pasiones y los sentimientos. Si tomamos conciencia de que tenemos un rol y nos equilibramos para responder a tiempo, seremos tomados en cuenta.

La clave 17 revela la transición de una etapa a otra, de un nivel a otro. Este número simboliza el conocimiento de uno mismo para lograr la perfección, y dejarse guiar por la intuición para cumplir la propia misión. Es también la muerte mística, el cortar con una etapa más densa, menos evolucionada y el correspondiente ascenso hacia otra más elevada. Simboliza el paso de la adolescencia espiritual hacia la juventud responsable. ¡Pero ojo!, el tránsito puede ser duro, y doloroso. 

jueves, 12 de febrero de 2026

La Numerología y los Guías Extraterrestres. (3)

Citando algunas de las claves que más suelen repetirse como activadores, pero sin negar que son muchos más además de los que aquí se nombran, tenemos:

El número 1000 simboliza en las sagradas escrituras “multitud o muchedumbre”, también los ciclos.

La clave 88 simboliza la vibración superior permanente en los aspectos femeninos de la creación. Es una fuerza intuitiva que actúa como un indicador de peligro frente a la asechanza de las fuerzas negativas, y a la que la persona debe de estar atenta y hacerle mucho caso. Esta clave marca los tiempos físicos y la actitud de abnegación y humildad, de espíritu de servicio y amor incondicional para que logremos y mantengamos el equilibrio necesario en nosotros, y en el ambiente que beneficie al equilibrio general.

La clave 44 simboliza preparación y actitud positiva. La persona se encuentra en la ubicación correcta; en las coordenadas exactas o en el lugar indicado para hacer lo que tiene o se espera que haga. Esta clave hace referencia también a la necesidad de aplicar todo lo aprendido durante el proceso de preparación manteniendo una actitud mental positiva. Este número viene acompañado de grandes compromisos y sacrificios.

La clave 40 se relaciona con la preparación para los cambios, con la Cuaresma en el cristianismo, y deriva de los 40 días de ayuno y aislamiento de Moisés, Elías y Jesús antes de iniciar las grandes misiones. Del número 40 también deriva lo de la cuarentena, que es recogimiento y purificación. Fueron 40 días los que duró el diluvio universal, 40 días los que permaneció Moisés en contacto con Yahvé en el Monte Horeb, 40 años en el desierto los que necesito Israel para llegar a la Tierra Prometida, 40 días de ayuno en el desierto los de Jesús, y 40 días después de haber resucitado los que se mantuvo en contacto con sus apóstoles antes de ascender a los cielos.

En el cuento de Sherezade, recopilado dentro de las “Mil y una noches”, titulado “Ali Baba y los cuarenta ladrones”, se hace referencia al cuarenta como el número de aquellos que han robado lo más valioso de la humanidad, su tesoro, que realmente es el conocimiento, ocultándolo en una cueva, que simboliza el terreno de lo oculto o por qué no, el Mundo Intraterrestre, o lo que no es evidente y está escondido; y que para poder acceder a él , hay que saber ubicar la puerta (profundizar y sintonizarse) , utilizando el poder de la palabra y la magia del verbo (el ábrete Sésamo) . Todo esto es un simbolismo de la situación de aislamiento en que se encuentra nuestro mundo en relación al Real Tiempo del Universo y nuestro potencial aún dormido para cumplir con el Plan Cósmico, situación que estaría a punto de cambiar.