A veces te embelesas tanto con la meta, el destino, el
futuro, con el 'lugar donde deberías estar,' que olvidas el suelo presente, el
sitio donde estás parado, el lugar desde donde está surgiendo tu siguiente
paso, el punto donde la vida es. Olvidas que estás respirando ahora, que el
viaje está hecho sólo de respiraciones, de momentos. Olvidas tu propia
presencia, tan evidente, tan confiable, tan constante en medio del incesante
cambio del recorrido. El destino se ha vuelto más importante que la presencia, y
te has perdido en el tiempo.
La alegría no es un lugar al cual llegas. La alegría no
aparecerá mágicamente cuando el viaje termine. La alegría vive sólo en el
presente. El hogar de la alegría se llama Ahora.
La alegría esta aquí, en cada paso que se da o no se da.
La alegría se encuentra aquí, en la sensación de estar vivo, en la expansión y
relajación del vientre, en cada latido del corazón. Ya sea que estés perdido, o
lejos de tu destino, o que dudes de tu siguiente paso, la alegría está aquí,
caminando contigo, respirando en tu nuca, esperando ser reconocida.
Gracias por estar en mi vida y por todas las cosas lindas que pones en el blog
ResponderEliminarPor saber que puedo contar contigo y por toda la buena energia que desprendes.