La clave 16 es una alerta para alejarse del camino de la mentira y la falsedad, y de todo cuanto se forje a partir de ella. Es un llamado a centrarnos y a ser veraces, aunque el mundo y las circunstancias nos tienten a vivir en el engaño.
Si nos conectamos con nosotros mismos y logramos el
balance, podremos seguir superándonos.
La clave 15 nos advierte del peligro de apasionarse, y dejarse arrastrar por la injusticia y la mentira. El mundo y las fuerzas que lo dominan tratan de envolvernos, pero debemos mantenernos vigilantes. Atendamos al llamado de peligro de éste activador cuando aparezca.
La clave 14 nos habla de la continuidad y el
renacimiento; de la templanza, del temple logrado a través de la preparación
para enfrentar la sensualidad y la flojera, tomando todo en la vida con
autocontrol y fortaleza interior. Es el consejo y la sugerencia dentro del
misticismo sobre la importancia de la sobriedad, abstinencia y la continencia.
Esta clave nos recuerda que en cada uno se encuentran todas las experiencias de
las vidas anteriores, y que esa sabiduría debe ser despertada para enfrentar el
momento actual.
La clave 13 nos enseña que la vida conduce a la muerte
y la muerte a la vida. Que la muerte realmente no existe, y que cada día que
pasa estamos muriendo a nosotros mismos en la materia para que viva eternamente
lo espiritual, pero elevado y depurado. Es la muerte de la semilla para que
surja la nueva planta; es el nuevo ser que se ha transformado, simboliza la
regeneración.
El número 13 simboliza las trece lunaciones del
calendario lunar.
La clave 12 significa elección y discipulado. Indica
que el estudiante ha sido escogido porque está capacitado para enfrentar las
pruebas, por cuanto ha desarrollado su fe que es la base activadora de toda su
potencialidad mágica, y se ha atrevido a enfrentar la dualidad. El propósito de
éste activador es recordarnos que no debemos olvidar, por ningún motivo el fin
último de nuestra búsqueda y de la importancia del servicio para hallar lo que
buscamos. Este número nos invita a trabajar con personas afines y en el
interior de los grupos sembrando unidad y colaboración, esto es integrando.
La clave 11 es el valor, la persuasión y la fuerza.
Este número nos recuerda que debemos procurar la unidad en el Uno, en Dios
dentro de cada uno. Debemos abrirnos a la fuerza interior que nos hará parte
importante del sacrificio sagrado por amor. Esta clave indica que se deben
enfrentar las pruebas con valor porque no estamos solos, sino que el universo
conspira para ayudarnos, y que con los demás debemos usar la persuasión, no la
fuerza.
La clave 10 simboliza los ciclos que empiezan y los
que terminan. Cuando esa clave activadora empieza a aparecer reiteradamente se
nos está queriendo decir que algo está terminando, pero a la vez que algo nuevo
y diferente, opuesto a lo anterior se está iniciando. Son diez los dedos de las
manos, y así éste número hace hincapié a la importancia de recordar y no
olvidar.
La clave 9 es la clave que nos recuerda la importancia del desapego, porque todos estamos de paso, nada es para siempre y por ello no debemos apegarnos a nada. Esta clave tiene que ver con el peregrinaje, con la dedicación en lo que uno ha asumido procurando cumplir nuestros objetivos; es también el perder el temor a los cambios, y el prepararnos para el nacimiento hacia algo nuevo. El 9 se relaciona con la capacidad de ayudar a otros, de hacer cosas por los demás y comprometerse en el hacer lo que vinimos a hacer en la vida.

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