Dejo resplandecer la luz de mi amor
Cuando algo
nos hace sufrir, cuando tenemos miedo o estamos afligidos, y vemos una luz en
la oscuridad, no nos sentimos tan solos. Pensemos en esa luz como en el
resplandor del amor de alguien, que nos da calor y nos consuela. Cada persona
lleva dentro de sí la luz de su amor. Podemos dejar resplandecer nuestra
luz, para que así nos consuele y sea también un consuelo para los demás. Todos
conocemos a alguien que ya no está en este mundo. Veamos ahora cómo resplandece
su luz y dejemos que su luz y su amor nos rodeen y nos consuelen.
Cada uno de
nosotros tiene una infinita provisión de amor para dar. Cuanto más damos, más
tenemos para dar. Sí, a veces sentir hace daño, pero gracias a Dios que podemos
sentir.
Dejemos que
el amor irradie de nuestros corazones; ello nos consolará y nos dará paz. Y así
es.
La
felicidad es sentirse bien consigo mismo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.