Una persona se presentó ante un Sabio y le pidió un consejo, pues se encontraba frente a una terrible alternativa. El príncipe le había ordenado matar a un amigo suyo y si se rehusaba, moriría. ¿Debía cumplir la voluntad de su amo o no?
-Debes morir antes de hacerte asesino -le contestó el Sabio- ¿acaso crees que tu sangre es más preciosa que la del otro? Quizás es menos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.