ME DUELE LA GARGANTA, mi garganta se cierra por el dolor y la tristeza, entonces cantaré con alegría, entonando notas que alegren mi corazón y devuelva vitalidad y energía a mis días.
ME DUELE EL PECHO, el pecho a veces duele por desamor, por decepciones entonces me abrazo más fuerte y decido aceptarme y amarme cada vez más recordando que soy lo más importante y que estaré hasta el último instante de esta vida conmigo mismo.
ME DUELEN LOS OÍDOS, los oídos duelen entonces escuchó de mi
propia voz los pequeños o grandes logros que tengo, lo mucho que me amo y que
si resulto incomprendida o criticada por otras personas escuchó la voz de mi
alma y vuelvo a mi propia esencia.
ME DUELEN LAS PIERNAS, parecen cansadas por el paso de los años, por ello bailo con alegría jovial y sentimiento de gratitud, sin saber si llevo o no el ritmo el baile me transforma.
ME DUELEN LAS RODILLAS me inclino de todo corazón desde la
humildad, la gratitud, la fe y esperanza poniendo todo mi pensamiento en Dios
quien de manera milagroso me levanta cada vez que me observa caída, triste y
derrumbada por ello le alabo y agradezco.
Escucha tu cuerpo, ámate, respétate...

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.