Lo que ustedes llaman “terror del umbral” viene siendo la Creación Humana que cada ser ha generado en sus numerosas vidas pasadas y durante muchas reencarnaciones. Saben que, para poder ascender, hay que disolver esa creación en la última existencia física.
Resultaría
una carga muy pesada de llevar y además, la acumulación de imperfección no permite
elevarse. Así como, para presentarse ante un personaje y hacer una visita de
altura, antes hay que bañarse, vestirse bien y con ropa limpia, igualmente,
antes de dar el paso trascendente de la Ascensión, se precisa estar
purificados; lo cual requiere la total disolución de la Creación Humana
discordante.
Lo
que llaman “terror del umbral” (tal como lo presentan algunas escuelas de
esoterismo), no existe en realidad; sin embargo, en el camino de la ascensión,
hay una experiencia donde se visualiza las encarnaciones pasadas.
La
corriente de vida ve entonces cuantas veces le dio la espalda a la luz y cuando
se comportó correctamente. Hay comprende que debe tener valor y firmeza para
transmutar lo no perfecto que aún le queda, disolver definitivamente la creación
humana; para así lograr la liberación y elevarse a las alturas. No se trata de
luchar con espadas contra ningún monstruo, sino de una simple decisión, firme y
determinante, anclados en la Presencia Yo Soy.
Este
paso o cambio de dimensión a una altura mayor que la normal se da en armonía y
cuando la corriente de vida ya está preparada, tanto a nivel interno como
externamente. La Preparación la hace un Maestro Ascendido, conducido por la
Divina Presencia del ser que va a ascender en el Plano Físico.
El
nombre de “terror del umbral” se debe a lo siguiente: Algunos magos poco
escrupulosos y sin pleno conocimiento del proceso, expandían la conciencia a
sus discípulos cuando ellos aún no estaban preparados para ver la creación de
su yo humano durante miles de reencarnaciones.
Al
no estar preparados, los discípulos se aterraban, sufrían choques y traumas;
porque no tenían la altura espiritual requerida, la fortaleza necesaria ni el
nivel de conciencia que precisa la experiencia.
Esos
mismos choques y traumas pueden suceder cuando un experimentador o científico
hace regresiones al pasado que causan desasosiego y numerosos desajustes. Por
tal razón, sugiero que no se realice lo que ustedes llaman: “Hipnosis
Regresiva” que tantas escuelas erradas pregonan y a lo que se debe este mito
del “terror del umbral”.
Fuente: elrescatedelatierra.blogspot.com

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