Los sueños precognitivos también pueden repetirse, indicando una dirección desconocida que se abre al soñador, un esquema psíquico potencial que aparece. Una mujer soñó con un paisaje italiano, que vio bajo una luz blanca brillante. Mientras viajó durante dos años por Italia, buscó sin cesar ese paisaje. Sólo cuando al fin "se dio por vencida" apareció en la realidad. Compró el lugar y dos años más tarde se abrió un centro tibetano a diez minutos de su propiedad, una comunidad con la que se comprometió profundamente.
Los sueños predictivos han fascinado a la gente a través de los siglos. Por ejemplo, muchos soñaron con el hundimiento del Titanic o con accidentes de avión. Estos hechos catastróficos existen en el aura del inconsciente colectivo antes de manifestarse en la realidad. Estos sueños pasan inadvertidos a quienes podrían actuar en base a dicha información, pero en este estadio de nuestro desarrollo es probable que la mayoría no estemos lo bastante capacitados para contribuir a minimizar el alcance de estos hechos. Una de las razones es que nuestras creencias en nuestra capacidad para cambiar psíquicamente algunos hechos todavía no es lo bastante fuerte en el inconsciente colectivo. La otra es que estos sueños predictivos se presentan a individuos y no existe unaoficina central establecida para reunir y rastrear la información y poder así prevenir o aliviar los daños mediante la concentración grupal.
Un sueño catastrófico puede producirse también en el nivel personal. Estos sueños telepáticos urgentes en general contienen un sentido de desesperación e implican problemas potenciales. Alguien busca ayuda y, como ocurre con la longitud de onda de la radio, la persona necesitada sintoniza a una persona receptiva que recibe físicamente el mensaje y con suerte presta su ayuda. Al hablar en forma telepática con la persona perturbada en el sueño y darle instrucciones claras de lo que debe hacer, dicho peligro potencial puede desviarse en la realidad. Por ejemplo, una mujer relató: "Soñé que una amiga estaba en un barco. Vi a un hombre que la perseguía con la intención de estrangularla y sentí su terror al tratar de eludirlo. En el sueño empecé a darle instrucciones: `Por ahí. Sigue ese corredor. Gira a la izquierda. Sube la escalera'. Telepáticamente le sugerí que entrara en un cuarto vacío, cerrara la puerta y que se quedara allí hasta que amaneciera. El sueño terminó. A las pocas semanas, cuando ya estaba de vuelta en casa, le conté el sueño a mi amiga. Me explicó que había tomado un trabajo como cocinera en un barco y que se había enemistado con uno de sus compañeros por haber rechazado varias veces sus avances. Era cierto que él había tratado de estrangularla y ella, aterrada, se había metido en un cuarto vacío y se había encerrado. Las dos nos quedamos asombradísimas por esta sincronicidad".












