Toca hablar de irritar, según el Diccionario de la Real
Academia de la Lengua, en una de sus
acepciones dice “hacer sentir ira”,
en otra “excitar vivamente otros afectos
o inclinaciones naturales” (irritar los celos, el odio, la avaricia), del
latín irritare, “no válido”, “anular,
invalidar”.
Casi nada lo que nos dice de la palabra irritar. El maestro
Usui cuando medito y nos legó este principio, realmente pensó en la persona, en
su ser más profundo, en evitar como Seres de Luz que somos; tener los
sentimientos más bajos, la energía más densa dentro de nosotros para hacernos
daño. El maestro quiso con la meditación e interiorizando de este principio,
sacáramos fuera de nosotros esa energía densa de la ira, los celos, el odio la
avaricia.
No solo el maestro Usui, todos los textos de las grandes religiones y
los maestros de estas religiones, nos dicen “elimina,
de lo más profundo de vuestro Ser, eso que os hace ser infelices, eso que os
hace no ser completos”, en definitiva, “ser, esos seres únicos e irrepetibles que
somos”.
Si vamos a la raíz, al fondo, de la palabra “no valido, anular invalidar”, ahora
vamos a nuestra raíz a nuestro fondo, no
nos anulemos, no nos invalidemos, saquemos esa luz esa energía y eliminemos de
nuestro ser más profundo lo que nos hace irritarnos, lo que nos hace no estar
en nuestro centro. Solo por hoy no me
irrito.

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminarMuy bonito Antonio.
ResponderEliminarTrataré de seguir tu blog y participar de vez en cuando.
Besos y abrazos,
Esther