Como ya lo
he dicho antes, cada uno puede forjar la relación que desee con su Ser
Superior. Algunos podrán tener una relación más amistosa y directa, otros más
ceremoniosa, otros una relación distendida y divertida, algunas personas me han
dicho que se encuentran con un Ser Superior similar a un padre severo. Tu Ser
Superior se manifestará de la forma en que tú necesites que lo haga, para que
puedas confiar y sentirte a gusto con su voz.
La forma en
que me relaciono con mi divinidad es diferente cuando escribo, cuando converso
con él a diario, cuando lo hago en grupo y frente a otra persona. Cuando escribo,
la mayor parte de las veces o al menos durante el primer tiempo, el lenguaje
empleado es más ceremonioso y el mensaje menos personal, los mensajes son
escritos para ser compartidos y contienen palabras que puedan servirle a todos
los que lean. Cuando converso con mi Ser Superior a diario, ya sea en medio de
mi vida cotidiana o en estado meditativo, el lenguaje es informal, muchas veces
tierno y acogedor, en otras ocasiones es alegre y divertido, algunas veces
intercala algunos retos y desafíos e incluso algunas pequeñas ironías algo punzantes.
Me agrada esta forma de conversar directa e informal, me siento acompañada de
un sabio y viejo amigo, que me conoce en profundidad.
Me gusta
mucho jugar con mi divinidad, pedirle confirmaciones y desafiarlo a que me
envíe señas. Son muchos los canales que el Ser Superior puede usar para
comunicarse, en ocasiones nos habla a través de un programa en la televisión,
de la boca de un amigo, en el párrafo de un libro, en la letra de una
canción, en
un sueño, sólo es necesario poner atención y el mensaje llegará.
Recuerdo en
una ocasión haber estado leyendo un libro justo antes de dormirme. En ese
libro, el autor hablaba del Espíritu Santo y de cómo le había pedido
confirmación de su existencia, obteniendo de forma instantánea la respuesta, me
quedé dormida diciéndole a mi divinidad que yo también le pedía una
confirmación así de inmediata y clara.
Aunque
pensé que tendría algún sueño revelador, desperté algo desilusionada pues nada
pasó en la noche.
Mientras
desayunaba me llamó una de mis hijas, que se encontraba en un retiro espiritual
y me pidió que fuera a una misa de cierre. Me presenté gustosa de acompañarla,
ya sin acordarme de mi petición. La misa se realizó en una diminuta y hermosa
capilla, cuando llegó la hora del sermón, el sacerdote
dijo: Hoy hablaremos del Espíritu Santo y comenzó a describir muchos de los conceptos que yo había estado
desarrollando y que comparto en este libro. Mi emoción no pudo ser mayor, con lágrimas
en los ojos le agradecí a mi Ser Superior esa clara confirmación de que su
presencia habita en los más diversos y variados rincones de mi vida.
Atrévete a
explorar, juega con tu divinidad, experimenta diversos canales de comunicación,
desafíala, pide pruebas, apoyo y confirmación. Sentirás la delicia de comprobar
que ¡No Estamos Solos!
Conversaciones con mi Ser Superior – Jascha

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.