Los Sabios que estudiaban en la gran Academia de Dios, solían decir: “Yo que estoy sentado estudiando, soy una persona y mi compañero el ignorante, es también una persona. Yo hago mi trabajo en la ciudad y él en el campo. Me levanto temprano para perfeccionar mi trabajo y él hace lo mismo con el suyo. Así como él no se vanagloria con su trabajo, yo tampoco lo hago con el mío. Ustedes dirán que hago mucho y él hace poco No, porque aprendimos que tanto el que hace mucho y el que hace poco, son iguales, siempre que la intención sea buena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.