Cuando tienes firmemente instaurada la creencia de que "te hacen daño", crees que puedes hacer daño a los demás con cualquier cosa y caminas por la vida de puntillas, tratando de agradar y complacer y en un estado de alerta máxima. Si no agradas y complaces, "harás daño" al otro... Observa cómo llevas las cosas al extremo y cómo te piensas una y otra vez lo que vas a hacer, lo que vas a decir, etc. Por supuesto, este no es un modo de vida saludable.
Toma conciencia de que nadie puede hacerte daño sin tu consentimiento, y de que hacer lo que amas, expresar asertivamente tus opiniones y perseguir tus sueños, aunque no guste a determinadas personas, no es sinónimo de hacer daño. Quien te diga que le estás haciendo daño por ser feliz con lo que amas o ver el mundo a tu manera está sumido en la identidad de víctima y no te conviene escucharlo ni un segundo más, pues, a no ser que seas muy consciente y te mantengas firme en tu posición, te va a arrastrar a su mundo de victimismo y chantajes emocionales, alejándote de aquello a lo que viniste a la Tierra. Sal de ahí sin culpas y alinéate con aquello que eres. El planeta espera tu versión real, poderosa, consciente y veraz. Por ello encarnaste.
Javier López Alhambra Almas Estelares

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.