sábado, 24 de mayo de 2025

Meditaciones - Marco Aurelio

Lo que no es perjudicial a la ciudad no lo es tampoco al ciudadano. Ten por norma esta máxima siempre que te figures que has recibido una ofensa. Si esta ofensa no alcanza a la ciudad, no te puede alcanzar a ti tampoco; y aun suponiendo que la alcance, no debes encolerizarte contra el culpable. ¿De qué te serviría mirarle mal?

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