Trata dignamente y con normalidad a los animales y, en general, a todos los objetos de que dispones, como debe tratar un ser racional a todo lo que se halla desprovisto de razón. Y puesto que los hombres participan de la razón, como tú, trátalos como miembro que eres de su sociedad, invocando, en cualquier circunstancia, la ayuda de los dioses. Y no te preguntes con inquietud cuánto tiempo tendrás que obrar de este modo: aunque solo empleares en ello tres horas sería suficiente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.