domingo, 9 de noviembre de 2025

Meditaciones - Marco Aurelio

Si durante los ejercicios físicos o en el gimnasio alguien nos hiere o nos da un cabezazo, no mostramos la menor indignación; si nos creemos ofendidos, procuramos evitarle, pero no cual si fuera un enemigo; obramos con discreción, mas no sospechamos de él en lo más mínimo. Que sea, pues, así en todas las demás circunstancias de la vida y dispensemos benévolamente muchas cosas a los que, en cierto modo, se ejercitan con nosotros. Conforme acabo de decir, nos está permitido evitar a cierta clase de individuos, pero sin sospechas ni odios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar y hacer más grande esta página.