Para mí, así
es como un hombre religioso debería ser. Un hombre religioso no es un
cristiano, un hindú o un budista o un musulmán. Todos esos son sólo modos de
conocimiento. Un cristiano dice, «Yo sé». Y su saber proviene de los dogmas
cristianos. El hindú dice, «Yo también sé», y su saber proviene de los Vedas y
de los Gitas y de sus dogmas. Y un hindú está en contra del cristiano porque
afirma, «Si yo estoy en lo cierto, tú no puedes estarlo. Si tú estás en lo
cierto, entonces yo me equivoco». De modo que surge una gran disputa y
discusión y debates y conflictos innecesarios.Un hombre religioso, un hombre verdaderamente religioso – no esa gente a la que llamas religiosa – es uno que dice, «yo no sé». Cuando dices, «Yo no sé», estás abierto, estás dispuesto a aprender. Cuando dices: «Yo no sé», no tienes prejuicios en favor de esto o en contra de lo otro, no posees creencias y no posees conocimiento alguno. Solamente posees consciencia. Dices, «Soy consciente y veré qué sucede. No acarrearé con ningún dogma del pasado».
Esta es la actitud de un discípulo, la actitud de uno que desea aprender. Y disciplina quiere decir simplemente: aprender. Un discípulo quiere decir uno que aprende, uno que está dispuesto a aprender, y disciplina quiere decir aprendizaje. No estoy aquí parar impartirle dogmas, no te estoy impartiendo conocimiento alguno. Simplemente te estoy ayudando a ver lo que hay que ver. Vive tu vida a cualquier precio. Has de estar dispuesto a jugártela.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.