La muerte no existe
Nuestro
espíritu nunca puede sernos arrebatado, porque es nuestra parte eterna. Ningún
razonamiento puede arrebatárnoslo. Ningún malestar puede arrebatárnoslo. No existe
muerte que nos lo pueda arrebatar, porque el espíritu es eterno. Es la parte de
nosotros que permanece para siempre.
Todas las
personas que han abandonado el planeta están todavía aquí en pura esencia y
puro espíritu. Siempre han estado y siempre estarán. Es verdad que no
volveremos a encontrarnos con su cuerpo físico, pero cuando abandonemos el nuestro,
nuestros espíritus se conectarán. No hay pérdida.
No hay
muerte. No hay otra cosa que un reciclar de energías... un cambio deforma.
Cuando nos conectamos con nuestro espíritu, vamos más allá de todas las
mezquindades. ¡Nuestro entendimiento es tan grande! Nuestro espíritu —nuestra
alma, la esencia misma de nuestro ser—está siempre a salvo, siempre fuera de
peligro y siempre vivo. Y así es.
Una tragedia puede llegar a ser el mayor de nuestros bienes
si nos la tomamos de una manera que nos permita crecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.