sábado, 30 de diciembre de 2023

El terror del umbral - Amado Saint Germain

Lo que ustedes llaman “terror del umbral” viene siendo la Creación Humana que cada ser ha generado en sus numerosas vidas pasadas y durante muchas reencarnaciones. Saben que, para poder ascender, hay que disolver esa creación en la última existencia física.

Resultaría una carga muy pesada de llevar y además, la acumulación de imperfección no permite elevarse. Así como, para presentarse ante un personaje y hacer una visita de altura, antes hay que bañarse, vestirse bien y con ropa limpia, igualmente, antes de dar el paso trascendente de la Ascensión, se precisa estar purificados; lo cual requiere la total disolución de la Creación Humana discordante.

Lo que llaman “terror del umbral” (tal como lo presentan algunas escuelas de esoterismo), no existe en realidad; sin embargo, en el camino de la ascensión, hay una experiencia donde se visualiza las encarnaciones pasadas.

La corriente de vida ve entonces cuantas veces le dio la espalda a la luz y cuando se comportó correctamente. Hay comprende que debe tener valor y firmeza para transmutar lo no perfecto que aún le queda, disolver definitivamente la creación humana; para así lograr la liberación y elevarse a las alturas. No se trata de luchar con espadas contra ningún monstruo, sino de una simple decisión, firme y determinante, anclados en la Presencia Yo Soy.

Este paso o cambio de dimensión a una altura mayor que la normal se da en armonía y cuando la corriente de vida ya está preparada, tanto a nivel interno como externamente. La Preparación la hace un Maestro Ascendido, conducido por la Divina Presencia del ser que va a ascender en el Plano Físico.

El nombre de “terror del umbral” se debe a lo siguiente: Algunos magos poco escrupulosos y sin pleno conocimiento del proceso, expandían la conciencia a sus discípulos cuando ellos aún no estaban preparados para ver la creación de su yo humano durante miles de reencarnaciones.

Al no estar preparados, los discípulos se aterraban, sufrían choques y traumas; porque no tenían la altura espiritual requerida, la fortaleza necesaria ni el nivel de conciencia que precisa la experiencia.

Esos mismos choques y traumas pueden suceder cuando un experimentador o científico hace regresiones al pasado que causan desasosiego y numerosos desajustes. Por tal razón, sugiero que no se realice lo que ustedes llaman: “Hipnosis Regresiva” que tantas escuelas erradas pregonan y a lo que se debe este mito del “terror del umbral”.

Fuente: elrescatedelatierra.blogspot.com

jueves, 28 de diciembre de 2023

La ruptura del linaje materno y el precio de volverse auténtica

Una de las experiencias más duras que puedes tener como hija en la relación con tu madre es darte cuenta de que ella está inconscientemente involucrada en tu insignificancia. Ante este sentimiento, es verdaderamente desgarrador ver que, más allá de su propia herida, la persona que te dio a luz siente, inconscientemente, tu empoderamiento como una pérdida propia. En el fondo no es una tragedia personal, sino de nuestra cultura patriarcal, que dice a las mujeres que somos “menos que”. Todas deseamos ser auténticas, ser vistas tal como somos, ser aceptadas, y ser amadas por quien realmente somos. Es una necesidad humana.

Lo cierto es que el proceso de convertirnos en nosotras mismas implica ser complicadas, fuertes, intensas, asertivas y complejas, cualidades que el patriarcado pinta como poco atractivas en una mujer.

Históricamente, nuestra cultura ha sido reacia a la idea de las mujeres como seres individuales.

El patriarcado identifica a las mujeres atractivas como seres complacientes, que buscan ser aprobadas, cuidan las emociones, evitan el conflicto y toleran el maltrato. En cierta medida, las madres transmiten esta imagen a sus hijas, y hacen que inconscientemente se construyan un falso yo, a menudo a través de la máscara de “la rebelde”, “la solitaria” o “la niña buena”.

El mensaje principal es “Para ser amada no debes crecer”. Sin embargo, las nuevas generaciones de mujeres tenemos el deseo de ser auténticas. Se podría decir que, con cada nueva generación, el patriarcado se debilita y el deseo de ser auténticas se va fortaleciendo entre las mujeres, de hecho, está empezando a ser urgente.

El anhelo de ser auténtica y la añoranza de la madre

Se trata de un dilema para las hijas criadas en el patriarcado. El anhelo de ser tú misma y el anhelo de ser cuidada, se convierten en necesidades que compiten entre sí, parece que tengamos que elegir entre una de las dos. Esto sucede porque tu empoderamiento está limitado en la medida en que tu madre ha internalizado las creencias patriarcales y espera que tú las acates.

La presión de tu madre para que no crezcas depende principalmente de dos factores: 1) el grado en que ella haya internalizado las creencias patriarcales limitantes de su propia madre y 2) el alcance de sus propias carencias por estar divorciada de su yo verdadero. Estas dos cosas mutilan la capacidad de la madre de iniciar a su hija a su propia vida.

El costo de convertirte en tu ser auténtico a menudo implica cierto grado de “ruptura” con el linaje materno. Cuando esto sucede, se rompen los hilos patriarcales del linaje materno, algo esencial para una vida adulta sana y poderosa. Por lo general se manifiesta en alguna forma de dolor o conflicto con la madre. Las rupturas del linaje materno pueden adoptar diversas formas: desde conflictos y desacuerdos hasta distanciamiento y desarraigo. Es un viaje personal y es distinto para cada mujer. Básicamente, la ruptura sirve para la transformación y la sanación.

Forma parte del impulso evolutivo del despertar femenino para empoderarse con más consciencia. Es el nacimiento de la “madre no patriarcal” y el comienzo de la verdadera libertad e individualización.

Por una parte, en las relaciones madre/hija más sana, la ruptura puede provocar un conflicto, pero en realidad sirve para fortalecer el vínculo y hacerlo más auténtico. Por otra parte, en las relaciones madre/hija agresivas y menos sanas, la ruptura puede desencadenar heridas no sanadas en la madre, y provocar que esta arremeta contra su hija o la repudie. Y en muchos casos, desafortunadamente, la única opción de la hija será mantenerse a distancia indefinidamente para conservar su propio bienestar emocional.

Así, en vez de ver que es el resultado de tu deseo de crecimiento, la madre puede sentir tu alejamiento/ruptura como una amenaza, un ataque personal y directo hacia ella, un rechazo a quien es ella. Ante esta situación, puede resultar desgarrador constatar que tu deseo de empoderamiento o de crecimiento personal puede hacer que tu madre, ciegamente, te vea como una enemiga.

“No puedo ser feliz si mi madre es infeliz” ¿Has sentido esto alguna vez?

Generalmente, esta creencia procede del dolor que te causa ver a tu madre sufrir por sus propias carencias y la compasión que te produce su lucha bajo el peso de las demandas del patriarcado. Sin embargo, cuando sacrificamos nuestra propia felicidad por la de nuestras madres, en realidad impedimos la sanación necesaria que produce llorar la herida en nuestro linaje materno. Esto solo provoca el estancamiento de ambas. Por mucho que lo intentemos, nosotras no podemos sanar a nuestras madres, y no podemos conseguir que nos vean tal como somos. El duelo es lo que trae la sanación. Tenemos que llorar por nosotras y por nuestro linaje materno. Este duelo trae consigo una gran liberación.

Dejar que nuestras madres sean seres individuales nos libera (como hijas) para ser seres individuales. Las creencias patriarcales promueven un nudo inconsciente entre madres e hijas, en el que solo una de ellas puede tener el poder. Es una dinámica de “una de las dos” basada en la escasez que deja a ambas sin poder alguno. Para las madres que han sido especialmente privadas de su poder, sus hijas pueden convertirse en “el alimento” de su identidad atrofiada y en el vertedero de sus problemas. Debemos permitir que nuestras madres recorran su propio camino y dejar de sacrificarnos por ellas.

Tradicionalmente, a las mujeres se nos ha enseñado que es noble cargar con el dolor de los demás; que el cuidado emocional es nuestro deber y que deberíamos sentirnos culpables si nos desviamos de esta función. En este contexto, la culpa no tiene que ver con la consciencia sino con el control.
Este sentimiento de culpa nos mantiene atadas a nuestras madres, nos debilita y hace que ignoremos nuestro poder. Tenemos que darnos cuenta de que no hay ningún motivo real para sentirnos culpables. El rol de cuidadora emocional nunca ha sido un rol genuinamente nuestro, simplemente forma parte de nuestro legado de opresión. Si lo miramos así, dejaremos de consentir que la culpa nos controle.

Abstenernos del cuidado emocional y dejar que la gente aprenda sus propias lecciones es una forma de respetarnos a nosotras mismas y de respetar a los demás.

Contrariamente a lo que nos han enseñado, no tenemos que sanar a toda nuestra familia. Sólo tenemos que sanarnos a nosotras mismas. En vez de sentirte culpable por no ser capaz de sanar a tu madre ni a los otros miembros de tu familia, date el permiso de ser inocente. Si lo haces, recuperas tu construcción personal y el poder que te quitó la herida materna. Y, en consecuencia, devuelves a tus familiares el poder de seguir su propio camino. Se trata de un gran cambio energético que se da al apropiarnos de nuestro valor y se ha demostrado que podemos conservar nuestro poder a pesar de los llamamientos a entregarlo a los demás.

El precio de transformarnos en auténticas nunca es tan alto como el precio de permanecer en un “yo” falso.

Es posible que nuestras madres (y nuestras familias) nos den la espalda cuando nos convirtamos en más auténticas. Podemos sentir hostilidad, rechazo, rabia, y una denigración total.

Y puede resultar asombrosa la rapidez con la que nos pueden rechazar o abandonar cuando dejamos de sobre-funcionar y expresamos nuestro auténtico ser. La madre cumple la función de “proveedora de la iniciación” lo que lanza a la hija a vivir su propia vida, pero este rol es solo posible en la medida que la madre haya experimentado o vivido su propia iniciación. Pero los procesos sanos de separación entre madres e hijas están muy boicoteados en la cultura patriarcal.

El problema es que muchas mujeres se pasan la vida entera esperando que su madre las empuje a vivir sus propias vidas, cuando sus madres son simplemente incapaces de hacerlo.

Es muy habitual ver cómo se pospone el duelo de la herida materna en mujeres que constantemente regresan al pozo negro de sus madres, buscando un permiso y un amor que ellas simplemente no tienen la capacidad de dar. En vez de completar este duelo, muchas mujeres tienden a culparse, y esto las bloquea. Tenemos que lamentar que nuestras madres no puedan ofrecernos una iniciación que ellas nunca recibieron y embarcarnos conscientemente en nuestra propia iniciación.

Parte de este proceso es aceptar este profundo dolor existencial, para poder iniciarnos en la libertad y la creatividad de nuestras propias vidas. Y al final, este dolor da paso a una compasión genuina y a la gratitud hacia nuestras madres y a las madres de nuestras madres. Es importante ver que, al rechazar las creencias patriarcales que dicen que para ser aceptadas deberíamos permanecer pequeñas, no estamos rechazando a nuestras madres.

Crear un espacio seguro para el anhelo de la madre

Aunque seamos mujeres adultas, añoramos a nuestra madre. Puede ser desgarrador sentir este anhelo y saber que nuestra propia madre no puede satisfacerlo, aunque hizo lo que pudo. Es importante enfrentarse a este hecho y llorarlo. Tu anhelo es sagrado y debe ser honrado. Dejar un espacio para el duelo es una parte importante de ser una buena madre para ti misma. Si no hacemos un duelo sincero de nuestra necesidad insatisfecha de cuidado maternal, inconscientemente interferirá en nuestras relaciones, causando dolor y conflicto.

No se trata de un trabajo de superación personal cualquiera. Sanar la herida de la madre es esencial y fundamental; es un trabajo en profundidad que te transforma interiormente y te libera, como mujer, de cadenas centenarias heredadas de tu linaje materno. Tenemos que desintoxicarnos de los hilos patriarcales en nuestro linaje materno para avanzar en nuestro empoderamiento.

Estamos siendo llamadas a encontrar en lo más profundo de nosotras aquello que no se nos dio. Al reclamar nuestra propia iniciación mediante la sanación de la herida materna, juntas, al unísono, encarnamos cada vez más a la diosa que está dando a luz a un nuevo mundo.

Texto original: “The Rupture of the Mother Line and the Cost of Becoming Real” womboflight.com

viernes, 22 de diciembre de 2023

Poema de Paramhansa Yogananda sobre La Amistad

¿Es Amistad la trama de eslabones rojos de dos corazones?

¿Es la fusión de dos mentes hacia Una-mente espaciosa?
¿Es la emanación de amor manantiales unidos para fortalecer la fiebre de amor en almas sedientas?
¿Es una rosa crecida en ramas gemelas de un tallo compasivo?
¿Es un pensamiento en dos cuerpos?
La amistad es noble, fructífera, bendita – Cuando dos Almas separadas marchan en diferencia, sin embargo en armonía, en acuerdo, en desacuerdo,
Brillando mejorando diversamente,
Con un anhelo común de encontrar consuelo en verdadero placer
Cuando ningún amante busca el Auto confort a la costa de un amado

Entonces, en el jardín del desinterés,
la fragante amistad florece perfectamente.
¡Ah, amistad! Floreciendo, ¡planta nacida en el cielo!
Nutrida eres tú en la tierra del amor inconmensurable.

En la búsqueda del progreso del Alma simultáneamente
Por dos quienes pueden suavizar el camino para el otro.

Y eres tú regado por la atención del afecto, Y tiernas gotas de rocío de dulzura interior y exterior
De la más íntima devoción del corazón desinteresado.
¡Ah, amistad! Donde cae la flor nacida del alma.
Allí en ese sagrado altar de fragancia
El Amigo de todos los Amigos desea ardientemente venir
Y permanecer.

Paramhansa Yogananda (1934) del libro Canciones del Alma.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

LA FUENTE.

Y la necesidad, esa profunda necesidad de encontrar a alguien especial y enamorarse es una mala interpretación. Es una programación que, desde niños, a través de la televisión, las películas, las novelas, nos dice: “esta es la única manera de fusionarse” … de integrarte y estar completos…”

Oyes estas palabras en relación con el amor romántico constantemente, y anhelas “estar completo/a”, tu “otra mitad” … “ser uno” … “fundirse”.

Y es verdad, no es falso, eso sucede. Pero es el deseo y en él hay insatisfacción, pues la real satisfacción, el deseo de fusión, de unidad, de estar íntegro, completo y ser lo que realmente eres, está en romper con la ilusión de estar separados.

Y ahora estamos entrando en esta nueva estructura de vibración.

Al nivel físico de 3a dimensión es verdad que la manera más común de tener una probadita de la Totalidad es unirte con otra persona al nivel físico, emocional, mental y energético.

Por supuesto que, si no tienes interés en el contacto sexual con otras personas, sin importar el género, aún aquí persiste el programa que dice que sólo así puedes tener la experiencia de unión y totalidad. “Sólo mediante la unión sexual con una pareja” …

Claro que la mayoría de la población es hetero u homosexual, por lo que una persona asexual tiene muy pocas opciones de entrar en contacto con otras.

Por lo común tendrán que aceptar tener relaciones sexuales, aunque no es su deseo. Tendrán que besarse, abrazarse y todo eso.

Recuerda que todavía hace poco, e incluso hoy en muchas sociedades es inaceptable la unión sexual si eres homosexual.

Así que ¿cuál es la diferencia entre enamorarse y ser amor/luz (o alegría/luz/amor)? Uso estas palabras juntas para explicar la energía de la Fuente, la energía que somos tú y yo, nuestra esencia.

 Lo que queda cuando todo lo demás se acaba es alegría/luz/amor. Y utilizo estas palabras porque no hay mejores, aunque son como una sombra pálida en comparación con la energía que es nuestra esencia, lo que hemos llamado la Fuente, Gran Espíritu, Dios, Diosa… Eres Tú.

“Amor incondicional” y relación amorosa. In -condicional… Si estás en una relación amorosa ¿eres feliz incluso para dejar al otro libre dónde y con quién quiera estar…?  No, te dolería. Así que le ponemos condiciones al enamoramiento según lo dicta nuestra cultura y la manera en que hemos crecido.

En occidente nuestras condiciones son: ser fieles, exclusivos, cohabitar, ser “el uno del otro”… ¡Tantas condiciones! Es algo que está muy lejos del amor incondicional.

Con frecuencia una relación que dura se convierte en una relación menos condicionada.  Pero nuestra sociedad hace que sea casi imposible tener una relación de amor incondicional. De inmediato entra el miedo. Piensas que incondicional significa que te van a herir muy pronto, que la otra persona va a dejarte por alguien más. Y esto duele.

Condicionado significa que es necesario estar físicamente con la persona todo el tiempo.  Incondicional significa que esto no es necesario.

Así, una de las palabras clave es Incondicional. La otra es Necesidad. 

Mientras tengas necesidad estarás dentro del programa, y jugando el juego.

Así que la tarea es observar la programación y ver si tú tienes estas necesidades, y por qué.

Observa estos programas conscientemente, pues cuando vamos por la vida de forma inconsciente caemos en muchas trampas.

Tan pronto te vuelves consciente de todo esto tienes la posibilidad de elegir.

 Me refiero a que elijas conscientemente lo que quieres, incluso “quiero estar con esa persona, que yo le pertenezca y que me pertenezca…” Tomar una decisión consciente sea “buena o mala” … Y que desde esa conciencia sepas claramente en lo que te estás metiendo. Y cuando surjan los celos -ya que siempre subyace el miedo a la pérdida- sepas claramente POR QUÉ.

Con frecuencia se dice que los celos surgen de la inseguridad y el temor. Así que aquí entra ese aspecto de “Seguridad, de estar a salvo”.

Hay miedo ante la belleza del ser amado, ante el deseo, pues podría encontrarse con otro/a si sale a la universidad, o al trabajo. Quizás se enamore del jefe (siempre es eso para una mujer, ¿no?) Y si se enamora, se irá… Si es él, será “con la secretaria” nueva y bonita (casi nunca es con la jefa… aunque esto ya empieza a entrar en las estructuras sociales de celos e inseguridad…)

Toda esta programación sobre el romance y el enamoramiento han surgido desde la Revolución Industrial como decíamos, por la necesidad de fidelidad en el matrimonio, de la mujer como propiedad del hombre, para que hubiese certeza también en la “propiedad de los hijos”, genéticamente hablando.

Para las mujeres se hicieron muchas reglas y leyes. No podían tener una cuenta bancaria, no podían salir a estudiar ni trabajar luego de casarse… Nada que les diera cierto poder personal. Ni siquiera podían votar.

Así que, por su bien, era mejor conservar a su hombre. El divorcio era una tragedia… Ella sería repudiada por todos. Mejor aguantarlo todo y quedarse en casa y asegurar que él no la fuera a abandonar. Todas las mujeres eran “enemigas” potenciales.

Aún hoy en día enamorarse sigue lleno de esta programación…

Después de contemplar todo esto, recuerda anotar lo que vayas descubriendo.

Observa todos los programas mencionados y por qué siguen aquí. Obsérvalos y examina muy bien tu cuerpo físico. Los programas que están en tu cuerpo físico. Esto es muy importante, muy, muy importante. Pues muchos de estos programas son únicamente para el cuerpo físico.

También los programas a nivel del alma. Tus propios programas relacionados con la sensación de estar separada/o. Todo eso…

Mira si encuentras los programas que tienen que ver con poseer, con el apego, con la necesidad de unión física, energética, emocional, del alma… con otra persona. Seguridad, confort, compañía, sustento – en el enamorarse, en el amar y en ser alegría/luz/amor.

Mira cuáles de estos programas están activos para ti en tu campo de energía.

Como aquellos de los cuentos de hadas, de la religión, de la era romántica, de las novelas y las películas…

 Obsérvalo bien durante los siguientes 21 días. Siéntate con la intención de notar todos estos programas en tu vida y en tu energía. Y PROCESA lo que vaya surgiendo. Es útil ir anotando tus reflexiones en un diario.

Inelia Benz (Traducción al español: Carolina Iglesias Awakeningenglish.com Shekinahmerkaba.ning.com compartiendoluzconsol.wordpress.com

 

domingo, 17 de diciembre de 2023

LA VENERACIÓN.

Aquí está toda la programación para renunciar a nuestro poder personal utilizada por las religiones.

Yo puedo hablar del amor a Jesús y a la Virgen de la religión que conozco. 

Y también de amar al Gurú o al líder del culto… Y esto es muy similar a enamorarse, a la sensación de “caer en el amor ciego” … Todo esto entra también en acción aquí. “Si amas a Jesús, tienes que hacer esto o aquello… ¡Jesús lo dijo! …”

Pero si investigas un poco podrás ver que él nunca dijo eso.

El enlace entre enamorarse y jugar.

Con frecuencia nos aburrimos en este planeta. Un ser divino y eterno como nosotros se aburre y necesita jugar. Y yo veo que la vida, toda la vida es en realidad un juego. Todo lo que hacemos en ella es jugar. Hay jugadores, hay un tablero y un juego. En realidad, hay diferentes juegos. Y enamorarse puede ser uno de ellos.

Cuando era joven tuve una amiga que decía que lo agradable de enamorarte era hacer que la otra persona se enamorase de ti. Ella usaba estas palabras” hacer que él se enamore de mí”.  Y me decía: “No importa quién sea. Si está casado o no. Si quiero que se enamore de mí, lo haré.”

Yo le dije: “¿Qué pasa luego?”

Y ella: “Cuando él se enamora de mí, pierdo el interés.”

Ese era su juego. Sólo quería que alguien se enamorase de ella. Y punto.

Las personas no se dan cuenta de que están jugando el juego de “quiero enamorarme” o “que se enamoren de mí” … Un juego.

Y aquí la clave es la baja autoestima.

La ilusión de la falta de amor.

Y vamos cerrando el círculo, hacia “la caída”.

¿Qué significa eso de “la caída”?  En los datos históricos vemos que en nuestra sociedad occidental se refieren a Satán como el “ángel caído”. Y también está Eva. Recuerdo que leí en Internet algo que me resultó gracioso: “¿Eva se cayó o la empujaron?”

“La caída” está relacionada con lo ilusorio de la falta de amor, con el engaño de pensar que no somos amor.

Y aquí vamos a la verdadera necesidad detrás de enamorarse.

Veamos este programa: en el Colectivo Humano. Estamos en una etapa en la que estamos “separados” unos de otros, y también lo estamos de la Fuente.

Estos dos programas son muy poderosos y muy necesarios para experimentar la dualidad, luz/oscuridad. Muy necesarios. Si no se tiene esa ilusión de estar separado, no se puede experimentar la dualidad luz/ oscuridad.

Tan pronto una persona es capaz de ver que es luz/amor, todos los programas sobre caer en el amor y enamorarse se resquebrajan. Desaparecen. Pues se convierten en luz/amor.