LA
CONCIENCIA Y SU CONEXION CON LA CURACION
Durante las
cuatro últimas décadas se ha escrito mucho sobre el papel de la mente en la
salud, nuestras actitudes tienen un papel importantísimo en la creación y
la destrucción de la salud corporal.
La
depresión, por ejemplo, no sólo afecta a la capacidad de sanar, sino que
deteriora directamente el sistema inmunológico.
El enfado,
la amargura, el resentimiento y la
rabia, obstaculizan el proceso de curación, o lo impiden totalmente.
La voluntad
de sanar tiene un enorme poder, y sin ese poder interior una enfermedad suele
salirse con la suya.
LA
CONCIENCIA Y LA MUERTE
¿Significa
esto que las personas que no se curan no han conseguido ampliar su conciencia?
NO, en
absoluto. Morir no significa no haber sanado.
La muerte
es una parte inevitable de la vida.
La realidad
es que muchas personas si se curan de sus tormentos emocionales y psíquicos, y
por lo tanto mueren "sanadas".
Al igual
que nacemos en el momento idóneo para que nuestra energía entre en la tierra,
también hay un momento idóneo para dejar la tierra, no tenemos que morir con
dolor y enfermedad.
La mente
consciente es capaz de liberar el espíritu del cuerpo sin tener que soportar el
dolor del deterioro físico.
Esta
elección la podemos tomar todos.
Tomar
conciencia significa cambiar las reglas según las cuales vivimos y las
creencias que conservamos.
Nuestros
recuerdos y aptitudes son literalmente las reglas que determinan la calidad de
vida y la fuerza de los lazos con los demás.
Todos
podemos mejorar la calidad de nuestra vida a voluntad, por supuesto, pero eso
no quiere decir que todas las enfermedades van a ser curadas.
A veces una
persona tiene que soportar una enfermedad por motivos que le servirán para
afrontar sus miedos y su negatividad.
…Y a veces
a una persona le ha llegado la hora de morir.
La muerte
no es el enemigo, el enemigo es el miedo a la muerte.

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