Un hombre se había enamorado locamente de una mujer,
pero su unión era imposible. Se lamentaba noche y día, sin comer ni dormir. El
amor lo había transformado en un vagabundo. Y sus tormentos eran
interminables.
¿Por qué se presenta el amor al principio como un
verdadero asesino? Es para que se pueda distinguir a los que no son realmente
enamorados.
Cada vez que nuestro hombre intentaba enviar un
mensaje a su amada, el destinatario. Había intentado también atar una carta al
cuello de una paloma, pero el calor de sus palabras había quemado las
alas del ave.
Esta situación duró siete años. Soñaba sin cesar con
el instante de su unión.
El profeta dijo: "¡Si llamas, se te
abrirá!" Y nuestro enamorado llamaba a la puerta con todo su corazón.
Una noche, cuando había entrado en el jardín y se
ocultaba para no ser descubierto por el guarda, encontró a su amada. Se
puso entonces a rogar a Dios que colmase de favores a ese guarda que le había
ayudado a encontrar a su amada.
Cuando las piernas se han roto, Dios nos ofrece
alas. Puede, incluso, abrir una puerta en el fondo de un pozo. Si miras con
Dios una cosa desagradable, esa cosa se convertirá en un favor para ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.