¿Por qué, pues, atormentarme, si lo que me sucede no depende de ninguno de mis vicios, ni es el efecto de mi naturaleza, ni trastorna el orden del perfecto universo? Desde luego, no podría tampoco trastornarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.