lunes, 21 de septiembre de 2020

JORGE BUCAY - Cuentos Para Pensar - AMARSE CON LOS OJOS ABIERTOS


Quizás la expectativa de felicidad instantánea que solemos endilgarle al vínculo de pareja, este deseo de exultación se deba a un estiramiento ilusorio del instante de enamoramiento.
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde el enamorado proyecta sus aspectos idealizados.
Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, son más duraderos y están anclados a la percepción de la realidad externa. La construcción del amor empieza cuando puedo ver al que tengo enfrente, cuando descubro al otro.
Es allí cuando el amor reemplaza al enamoramiento.
Pasado ese momento inicial comienzan a salir a la luz las peores partes mías que también proyecto en él. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarse verdaderamente con el otro. Este
proceso no es fácil, pero es una de las cosas más hermosas que ocurren o que ayudamos a que ocurran.
Hablamos del amor en el sentido de "que nos importa el bienestar del otro".
Nada más y nada menos. El amor como el bienestar que invade cuerpo y alma y que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.
Más importante que la manera de ser del otro, importa el bienestar que siento a su lado y su bienestar al lado mío. El placer de estar con alguien que se ocupa de que uno esté bien, que percibe lo que necesitamos y disfruta al dárnoslo, eso hace al amor.
Una pareja es más que una decisión, es algo que ocurre cuando nos sentimos unidos a otro de una manera diferente. Podría decir que desde el placer de estar con otro tomamos la decisión de compartir gran parte de nuestra vida con esa persona y descubrimos el gusto de estar juntos. Aunque es necesario saber que encontrar un compañero de ruta no es suficiente; también hace falta que esa persona sea capaz de nutrirnos, como ya dijimos, que de hecho sea una eficaz ayuda en nuestro crecimiento personal. 
Welwood dice que el verdadero amor existe cuando amamos por lo que sabemos que esa persona puede llegar a ser, no solo por lo que es.
"El enamoramiento es más bien una relación en la cual la otra persona no es en realidad reconocida como verdaderamente otra, sino más bien sentida e interpretada como si fuera un doble de uno mismo, quizás en la versión masculina y eventualmente dotada de rasgos que corresponden a la imagen idealizada de lo que uno quisiera ser. En el enamoramiento hay un yo me amo al verme reflejado en vos." Mauricio Abadi.
Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias.

sábado, 19 de septiembre de 2020

Pensamientos del corazón - LOUISE L. HAY


La muerte no existe
Nuestro espíritu nunca puede sernos arrebatado, porque es nuestra parte eterna. Ningún razonamiento puede arrebatárnoslo. Ningún malestar puede arrebatárnoslo. No existe muerte que nos lo pueda arrebatar, porque el espíritu es eterno. Es la parte de nosotros que permanece para siempre.
Todas las personas que han abandonado el planeta están todavía aquí en pura esencia y puro espíritu. Siempre han estado y siempre estarán. Es verdad que no volveremos a encontrarnos con su cuerpo físico, pero cuando abandonemos el nuestro, nuestros espíritus se conectarán. No hay pérdida.
No hay muerte. No hay otra cosa que un reciclar de energías... un cambio deforma. Cuando nos conectamos con nuestro espíritu, vamos más allá de todas las mezquindades. ¡Nuestro entendimiento es tan grande! Nuestro espíritu —nuestra alma, la esencia misma de nuestro ser—está siempre a salvo, siempre fuera de peligro y siempre vivo. Y así es.

Una tragedia puede llegar a ser el mayor de nuestros bienes si nos la tomamos de una manera que nos permita crecer.

viernes, 18 de septiembre de 2020

JORGE BUCAY - Cuentos Para Pensar - EL VERDADERO VALOR DEL ANILLO


Un joven concurrió a un sabio en busca de ayuda.
- Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar maestro? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
- ¡Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mis propios problemas! Quizás después... Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
- E... encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas-.
- Bien -asintió el maestro-. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho agregó: Toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo para pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.
En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, así que rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó.
¡Cuánto hubiese deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro! Podría habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y su ayuda.
- Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir 2 ó 3 monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
- ¡Qué importante lo que dijiste, joven amigo! -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto da por él. Pero no importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
- Dile al maestro, muchacho, que, si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
- ¿¿¿¿58 monedas???? -exclamó el joven-.
- Sí, -replicó el joyero-. Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... Si la venta es urgente...
El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
- Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya única y valiosa. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

martes, 15 de septiembre de 2020

Sabiduría del Talmud - Caridad del mas alto nivel.


Munmazi, hijo de la reina Helena de los Jasmoneos, heredo una vasta fortuna, pero dio la mayor parte en caridad a los pobres, por esto, sus hermanos le criticaban estrictamente.
'Porque,' preguntaban, 'hiciste así’ Acaso tus padres amasaron fortunas para que tú las regales'
'Ah!' contesto el, 'Es verdad que nuestros amados padres almacenaron tesoros y los guardaron donde ningún humano los pudiese alcanzar. Nuestros padres almacenaron riqueza que no les trajo ningún bien, yo las he colocado donde harán mucho bien y traerán felicidad, salud y buen ánimo.'
Elabora el Talmud sobre el tema:
Bendito es aquí donde da gran ayuda al pobre, y más bendito aun es aquel que da ánimo y consuelo juntamente.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Sabiduría del Talmud - ¿Cómo de larga debe ser la oración?


'Emplea mucho tiempo en sus oraciones.' Se quejaban los discípulos de Rabbi Eliezer de uno de sus compañeros.
'No hay nada malo en eso.' Respondió el sabio, 'Acaso Moshe (Moisés) no rezo 40 días y 40 noches’ (Devarim/Deuteronomio 9)'
En otra ocasión, la queja fue porque otro alumno no invertía suficiente tiempo en sus oraciones.
'No es algo que les deba preocupar,' Contesto el Rabino, 'Acaso no Moshe rezo por el bienestar su hermana y el rezo consistió solo de estas pocas palabras: D-os, sánala, te ruego. - (Bamidbar/Números 12) y acaso no fue esta breve oración efectiva?'
'Recuerden, mis alumnos, el rezo no depende del número de palabras, ni del tiempo invertido, si no en la sinceridad y la devoción de aquel que eleva su rezo.'

viernes, 11 de septiembre de 2020

Sabiduría del Talmud - No te retrases en admitir un error.


El hijo de Rabbi Shimon un día montaba un caballo cuando se encontró a un hombre que era de apariencia no muy grata.
Estando de ánimo frívolo, hablo al hombre y le dijo:
'Creo que jamás había visto a un hombre más feo. La gente de tu ciudad es tan fea como tú' El hombre al cual le hablo, evidentemente ofendido por el comentario, sin embargo, paciente y sabio le contesto:
'En verdad no soy tan bien perecido como usted,' dijo el, 'pero no es mi culpa y no comprendo porque me lo pregunta a mí. Si va a degradarme y criticar, vaya con mi Creador y critique la obra de Sus manos.'
'El joven, quien había hablado a la ligera, más sin embargo de corazón amable, desmonto el caballo y con gran respeto se inclinó ante el hombre que había ofendido. 'Humildemente ruego su perdón,' dijo, 'y la muerte me golpee si alguna vez vuelvo a mencionar palabras tan lastimosas y sin pensar.'
Elabora el Talmud sobre el tema:
Sin importar la grandeza de un hombre, sea en riqueza, en conocimiento o posición social, debe ser humilde y listo a pedir perdón aun de la persona más malvada, si es que le ha ofendido.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

Sabiduría del Talmud - Al árbol se le conoce por su fruto.


'Porque es que el sonido de tus aguas fluyendo no pueden ser escuchadas aun a una distancia corta de tu orilla?' Preguntaron los otros ríos al rio Éufrates.
'No es necesario que mis aguas se escuchen,' contesto el Éufrates, 'mis obras y mis fructíferas orillas hablan por mí.'
Los ríos entonces preguntaron al rio Tigris: 'Porque es que el tumulto y salpicar de tus aguas se puede oír a tan grande distancia'
'Porque,' contesto el ruidoso Tigris, 'es necesario que mi corriente se apresure y tenga ese rugido tumultuoso y clamores para que la gente escuche que importante soy.'
De igual forma los árboles del bosque preguntaron a los árboles frutales, 'Porque es que el roce de sus hojas al viento no se puede escuchar en la distancia'
'Porque,' Contestaron los árboles frutales, 'nuestro fruto da testimonio de nosotros. No es necesario que llamemos la atención por el sonido de nuestras hojas. Ahora haremos una pregunta a ustedes. Porque sus hojas suenan constantemente'
'Eso,' contestaron los árboles del bosque, 'es porque debemos llamar la atención de otros de nuestra presencia.'
Elabora el Talmud sobre el tema:
Un hombre debe ser juzgado por sus acciones, no por sus palabras.
A un árbol se le conoce por el fruto, así como a un hombre por sus obras.