martes, 14 de mayo de 2019

Unos cuantos en uno (2)


Como esto resulta imposible, los místicos orientales insisten en que ningún fenómeno simple puede ser explicado (refiriéndose a fenómenos aislados). Ashvaghosha dice:
En su naturaleza. fundamental, ninguna cosa puede ser nombrada ni explicada. Ninguna puede ser adecuadamente expresada bajo forma alguna de lenguaje.

Ch'en Shun, discípulo directo de Chi Hsi que vivió a finales del siglo XIII,

Li es una ley natural e ineludible, de los acontecimientos y las cosas... “Natural e ineludible” significa que los acontecimientos (humanos) y las cosas (naturales) están hechos exactamente para acoplarse, para encajar. El significado de "ley" es que el acoplamiento sucede sin el más mínimo exceso o defecto... Los hombres de la antigüedad, investigando las cosas hasta el extremo v buscando sin descanso el li, quisieron dilucidar el carácter natural ineludible de los sucesos (humanos) y de las cosas (naturales), y esto quiere decir simplemente que lo buscaban en todos los lugares donde las cosas encajaban con precisión. Sólo eso.

Según Needham, los antiguos chinos ni siquiera tenían una palabra que correspondiese a la clásica idea occidental de "leyes de la naturaleza". El término más aproximado es li, que el filósofo neo confuciano Chu Hsidescribe como “los innumerables modelos -como venas- incluidos en el Tao6. Needham traduce li como "principio de organización" y comenta lo siguiente:
En su sentido más antiguo significaba el patrón de las cosas, las señales del jade o las fibras del músculo... Adquirió el significado usual que figura en el diccionario como "principio", pero siempre conservó su connotación de "modelo" o "Patrón". En él existe una "ley" implícita, pero esta ley es la ley con la que las partes de ten conjunto lean ele conformarse en virtud de su misma existencia como partes de dicho conjunto... Lo reas importante de las partes es que tienen que encajar exactamente con las demás partes del organismo que componen.

Para los sabios taoístas, todos los fenómenos del mundo eran parte del Camino cósmico -el Tao- y las leyes que sigue el Tao no fueron establecidas por ningún legislador divino, sino que son inherentes a su naturaleza. Así, leemos en el Tao Te Ching:
 El hombre sigue las leyes de la Tierra.
La Tierra sigue las leyes del Cielo. El Cielo sigue las leyes del Tao.
El Tao sigue las leyes de su intrínseca naturaleza.

En palabras de Tomás de Aquino:
Existe tina Ley Eterna, es decir, la Razón, que está en la mente de Dios y gobierna todo el Universo.

Este es también el tema constante de la escuela budista Yogacara que sostiene que todas las formas que percibimos son "sólo mentales", proyecciones o "sombras" de la mente:
De la mente brotan innumerables cosas, condicionadas por la discriminación... Estas cosas son aceptadas por la gente como un mundo exterior... Lo que parece ser externo no existe en realidad; es la mente la que se ve como multiplicidad -el cuerpo, las propiedades y todo lo demás- todas estas cosas, te digo, no son más que mente.

En el Bhagavad Gita, el dios Krishna describe este rítmico juego de la creación con las siguientes palabras:
Al final de la noche de los tiempos, todas las cosas vuelven a mi naturaleza; y cuando el nuevo día de los tiempos comienza, las saco de nuevo a la luz.
Así, a través de mi naturaleza, hago nacer a toda la creación, la cual gira en los ciclos del tiempo.
Sin embargo, yo no estoy ligado a este vasto trabajo de la creación. Yo soy, y observo el drama de su funcionamiento.
Yo vigilo, y en su función creadora, la naturaleza hace nacer todo aquello que se mueve y todo lo que no se mueve y así el mundo sigue girando.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por participar y hacer más grande esta página.