Como esto resulta imposible, los místicos
orientales insisten en que ningún fenómeno simple puede ser explicado
(refiriéndose a fenómenos aislados). Ashvaghosha dice:
En su naturaleza. fundamental, ninguna cosa puede ser nombrada ni
explicada. Ninguna puede ser adecuadamente expresada bajo forma alguna de
lenguaje.
Ch'en Shun, discípulo directo de Chi Hsi que
vivió a finales del siglo XIII,
Li es una ley natural e ineludible, de los
acontecimientos y las cosas... “Natural e ineludible” significa que los
acontecimientos (humanos) y las cosas (naturales) están hechos exactamente para
acoplarse, para encajar. El significado de "ley" es que el
acoplamiento sucede sin el más mínimo exceso o defecto... Los hombres de la
antigüedad, investigando las cosas hasta el extremo v buscando sin descanso el
li, quisieron dilucidar el carácter natural ineludible de los sucesos (humanos)
y de las cosas (naturales), y esto quiere decir simplemente que lo buscaban en
todos los lugares donde las cosas encajaban con precisión. Sólo eso.
Según Needham, los antiguos chinos ni siquiera
tenían una palabra que correspondiese a la clásica idea occidental de
"leyes de la naturaleza". El término más aproximado es li, que el filósofo neo
confuciano Chu Hsidescribe como “los innumerables modelos -como venas-
incluidos en el Tao”6. Needham traduce li como "principio de organización" y
comenta lo siguiente:
En su sentido más antiguo significaba el patrón de las cosas, las
señales del jade o las fibras del músculo... Adquirió el significado usual que
figura en el diccionario como "principio", pero siempre conservó su
connotación de "modelo" o "Patrón". En él existe una
"ley" implícita, pero esta ley es la ley con la que las partes de ten
conjunto lean ele conformarse en virtud de su misma existencia como partes de
dicho conjunto... Lo reas importante de las partes es que tienen que encajar
exactamente con las demás partes del organismo que componen.
Para los sabios taoístas, todos los fenómenos del
mundo eran parte del Camino cósmico -el Tao- y las leyes que sigue el Tao no fueron establecidas por
ningún legislador divino, sino que son inherentes a su naturaleza. Así, leemos
en el Tao Te Ching:
El hombre sigue las leyes de la Tierra.
La Tierra sigue las leyes del Cielo. El Cielo sigue las leyes del Tao.
El Tao sigue las leyes
de su intrínseca naturaleza.
En palabras de Tomás de Aquino:
Existe tina Ley Eterna,
es decir, la Razón, que está en la mente de Dios y gobierna todo el Universo.
Este es también el tema constante de la escuela
budista Yogacara que sostiene que todas las formas que percibimos son
"sólo mentales", proyecciones o "sombras" de la mente:
De la mente brotan innumerables cosas, condicionadas por la
discriminación... Estas cosas son aceptadas por la gente como un mundo
exterior... Lo que parece ser externo no existe en realidad; es la mente la que
se ve como multiplicidad -el cuerpo, las propiedades y todo lo demás- todas
estas cosas, te digo, no son más que mente.
En el Bhagavad Gita, el dios Krishna describe este rítmico juego de la
creación con las siguientes palabras:
Al final de la noche de los tiempos, todas las cosas vuelven a mi
naturaleza; y cuando el nuevo día de los tiempos comienza, las saco de nuevo a
la luz.
Así, a través de mi naturaleza, hago nacer a toda la creación, la cual
gira en los ciclos del tiempo.
Sin embargo, yo no estoy ligado a este vasto trabajo de la creación. Yo
soy, y observo el drama de su funcionamiento.
Yo vigilo, y en su función creadora, la naturaleza hace nacer todo
aquello que se mueve y todo lo que no se mueve y así el mundo sigue girando.

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