viernes, 31 de enero de 2020

Anécdotas del Talmud - COMPASIÓN



Una vez, yendo por un camino, un carnero que era llevado al matadero escapó y se escondió bajo las vestiduras de Rabí Yehuda, quien exclamó: Vete, fuiste creado para esto.
Entonces una voz sentenció desde los cielos:”-Ya que no tienes
compasión de mis criaturas, tampoco la habrá para ti”. Y desde aquel día su cuerpo se cubrió de llagas.
Cierto día, su sirvienta estaba limpiando la casa y en un rincón encontró la cría de una comadreja. La mujer ya estaba dispuesta a barrer los hijuelos, cuando escuchó la voz de Rabí Yehuda que dijo:
-Pobrecitos-déjalos estar-.
Entonces se escuchó una voz de los cielos: -Tú tienes compasión de
mis criaturas, por eso mereces tú mismo compasión”.

Y desde aquel día se curó por completo

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