Un derviche preguntó un día a otro derviche si había
visto a Dios. Este respondió:
"¿Cómo describirte lo indescriptible? Déjame
contarte una historieta a modo de respuesta. A la izquierda se encuentra un
incendio y a la derecha un río de vino. Entre la multitud de los hombres, los
hay que tienden hacia el incendio y otros que se embriagan en el río. Pero el
bien y el mal están invertidos. Los que tienden la mano hacia el incendio van a
parar al río, mientras que los que se embriagan en el río son arrojados al
fuego. Un hombre de cada mil conoce este secreto y por eso eligen el fuego tan
pocos de ellos. ¡Los que se arrojan al fuego sin echar siquiera una mirada al
río de vino son favorecidos por la fortuna! La multitud, ebria del placer
presente, paga las costas de este juego. Y el fuego les dice: "¡Oh,
ignorantes! ¡No os engañéis sobre mí! ¡En verdad, soy una fuente, una fuente
escondida! ¡Oh, Abraham! ¡No hay aquí ni humo ni llamas si no son las de
Nemrod! Si posees la sabiduría de Abraham, el fuego será como el agua para ti.
"Sé cómo la mariposa atraída por el fuego. Su alma dice: "¡Aunque poseyese
un millar de alas, las quemaría todas!» ¡El ignorante siente piedad de mí por
mi estupidez y yo tengo lástima de él porque estoy en el secreto!

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.