A ti humano que estás transitando el camino de
la individualidad y que has escogido despertar a la consciencia de ser quién
eres. A ti, hoy te saludo. No vengo decirte que
hagas esto o aquello ni a vaticinar que pronto
ocurrirá una u otra cosa, hoy me acerco a ti para rendirte honores.
Sé por lo que has pasado, sé de tus heridas,
de tu soledad, de tus frustraciones, sé cuán incomodo te has sentido en un mundo
que te parece sin sentido, sé cuánto ansías amar y lo mucho que te cuesta expresarlo.
Sé cuánto has buscado y cuán agotado estás de tantas contiendas y de tanto
dolor. A ti que conoces el sabor del desencanto, que sabes de desesperación y
de ilusiones fallidas, a ti que no logras encontrar un rumbo y que estás
cansado de sueños que no se cumplen. A ti humano hoy me acerco.
Pido permiso para inclinarme ante ti y decirte
que eres un valiente por haber escogido enfrentar tantos desafíos y aprendizajes,
por haber soportado tantos subes y bajas emocionales. Tienes mucho coraje por
atreverte a soñar con un mundo lleno de amor, aun cuando todo y todos quieran convencerte
de que tal cosa no es posible.
Te honro por querer romper moldes, por desear
construir tus propias creencias, por osar renunciar a tantas cadenas.
¿Tienes alguna idea del valor que se requiere
para hacer tal cosa?
Me acerco y susurro a tu oído que ha llegado
el momento de descansar y te pido que me permitas aliviar tu caminar, ya no es necesario
que cargues con tanto peso en tus hombros.
Recibe mi abrazo divino, que es el abrazo que
te das a ti mismo reconociendo quién eres.
Eres amado y respetado, los ángeles te
aplauden y tus guías espirituales te sonríen. Permítete sentir en tu interior
la potente luminosidad de la grandiosidad de tu ser y
comprender que todo lo que ha sucedido hasta
ahora ha sido perfecto. Has hecho exactamente lo que podías y sabías hacer, la
existencia no te juzgará ni te pedirá explicaciones por tus creaciones, pues
cada una de ellas te ha llevado a este sagrado momento, en el que te permites sentir
quien realmente eres.
Suelta, respira y siente…
Cierra por un momento tus ojos y permite que
ocurra. En el aquí y ahora del presente perfecto, viajo a través del tiempo y
del espacio para tocarte, para fundirme contigo y
recordarte la simpleza de ser y disfrutar quién
eres.
La vida es un regalo, siente, aunque sea por
un segundo lo maravilloso que es ser quién eres y poder disfrutar del obsequio
que te has dado a ti mismo. Siente desde el centro tu corazón palpitante como a
cada latido tu SER te inunda, te llena de satisfacción y plenitud, siente como
tus células cantan de alegría y como tu energía brilla en toda su expresión.
Sólo, suelta, respira y siente…
Conversaciones con mi Ser Superior – Jascha

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.