Querida
amiga, querido amigo, ¿no te has parado nunca a reflexionar en la clase de
persona única y maravillosa que eres y hasta qué punto el universo y la Providencia
se complacen en ti? ¿No has pensado nunca en el hecho de que esa Realidad que,
por convención o por educación, llamamos «Dios» pasa su tiempo bendiciéndote y
alegrándose de tu existencia? En palabras de un vidente llamado Sofonías: «El
Señor, tu Dios, es dentro de ti un soldado victorioso que goza y se alegra
contigo, renovando su amor, se llena de júbilo por ti, como en día de fiesta»
(Sof 3,17).
¿Has
pensado alguna vez en tu Creador/Creadora experimentando un éxtasis de alegría
por tu causa? ¿Has comprendido alguna vez lo que significa el hecho de que el
Principio de armonía y de amor infinito que dirige esta asombrosa sinfonía que
llamamos el universo se preocupa directamente de tu felicidad, y nunca te
dejará antes de que tú lo hayas integrado? ¿Que su responsabilidad se ha comprometido
por el simple hecho de que tú existes, y que cumplirá con ella hasta las
últimas consecuencias?
Entonces,
¡no te olvides de bendecirte a ti mismo! Recuerda que, sea cual sea la imagen
que puedas tener de ti mismo, existe en el fondo de tu ser un espacio de
belleza infinita, de reposo y de perdón absoluto e incondicional, un espacio de
bondad sin límites y de calma indestructible, de alegría que danza y de vida
que juega, de visión sin fronteras y de abundancia infinita. Y ese espacio
constituye tu identidad profunda, tu Ser verdadero. Somos hijos de la luz, y lo
seremos siempre, sea cual sea la oscuridad que hayamos soportado en nuestra
vida o que experimentemos quizá en este mismo momento.
Entonces,
bendice a esa persona maravillosa que eres tú en tu verdadera naturaleza (y que
tal vez sea muy diferente de la apariencia exterior, de la máscara que la
mayoría de nosotros llevamos puesta). No podrás amar de verdad a tu prójimo mientras no hayas
aprendido a amarte a ti mismo; y el bendecirse uno a sí mismo es uno de los
recursos privilegiados de dicho aprendizaje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.