Honra a tus padres.
Natina era un acaudalado mercader de diamantes que
poseía un cierto diamante que el Sacerdote Supremo deseaba
para el Efod (Elemento de las vestiduras sacerdotales) y sobre el
cual el mercader había valuado en sesenta Miríadas.
Cuando los mensajeros del Sumo Sacerdote arribaron a
la casa de Natina para comprar el diamante, se encontraron con
el hijo del mercader, Daznah.
Le mencionaron el motivo de la visita y le
ofrecieron el valor establecido por el diamante, pero el hijo meneo la
cabeza, 'no'.
Sabiendo cuanto en verdad el Sumo sacerdote deseaba
el diamante, incrementaron la oferta, pero aun así el
hijo meneo la cabeza y dijo 'no.'
Regresaron al día siguiente y cuando el hijo se
encontró con ellos nuevamente a la puerta, le ofrecieron una fabulosa cantidad
por el diamante.
'Mis amigos,' dijo el joven, 'el diamante será suyo
por sesenta miríadas. Ayer, cuando vinieron, mi padre estaba
dormido y la llave del cofre donde el diamante se encuentra, estaba
bajo la almohada y yo no molestaría el sueño de mi padre por ninguna
cantidad que pudiera obtener de ustedes.
Pueden llevarse el diamante por la cantidad
solicitada originalmente por mi padre, yo no deseo ganancia
solo por haber honrado a mi padre.'
Elabora el Talmud en el tema de honrar a los padres:
Hay muchas formas de mostrar honra a los padres, si
hay cierto lugar en su habitación sobre el cual tiene
preferencia, o cierta silla en la cual se sientan, estas no deben de usarse aun
cuando no están siendo usadas por ellos. No se les debe
contradecir, y se les debe mostrar atención de cualquier manera posible.
Un hijo no solo debe honrar a sus padres mientras
están vivos, si noque debe amar y respetarles aun después de morir
(con su mejor comportamiento).

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar y hacer más grande esta página.