viernes, 16 de agosto de 2024

El número de malhechores no autoriza el crimen. – Charles Dickens

No quiero sufrir. No me gusta el sufrimiento. Todo está bien, no pasa nada, si pienso cosas positivas, el mundo será mejor. Lo pasado ya pasó y ya lo olvidé. Es como si no hubiera pasado: dejar pasar y olvidar, ésa es la mejor manera de estar bien, de no sentir ese dolor que a veces me quiere asaltar; esa tristeza y esa depresión que veo en otros. Yo no siento esas cosas. Yo estoy bien.

Hoy me abro a mis emociones. Me entrego a la tristeza, al dolor. Dejo de negar lo que siento, dejo de crear un mundo de fantasía y le doy la bienvenida a mis sentimientos reales.

Duele, duele mucho, en ocasiones parece que va a acabar conmigo, pero si lo dejo estar el tiempo suficiente me doy cuenta de que este dolor no mata, por el contrario, me sana, me libera, dura el tiempo que tiene que durar y después se va; se convierte en aprendizaje, en fortaleza.

En oposición, cuando no dejo entrar la tristeza y el dolor, se cuela el sufrimiento. El sufrimiento no tiene fin, es un veneno que se toma lentamente, gota a gota, y que permea todo en la vida. No necesito el dolor, sin embargo, sé que si llega y lo acepto, es un gran maestro que me hace grande.


martes, 13 de agosto de 2024

El hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta. – Charles Dickens

Soy hombre y me siento orgulloso de serlo. Soy el heredero de mis ancestros, de todos esos hombres que vivieron antes que yo: guerreros, sabios, gobernantes, padres, hijos, hermanos. Seres fuertes y de gran corazón, seres humanos con sentimientos y emociones.

Reconozco en mí la fortaleza y también la vulnerabilidad de mi masculinidad. Reconozco que sentir, llorar, rendirse, ser vulnerable es cosa de valientes: sólo los valientes se permiten arriesgarse a tocar su corazón. Desde mi corazón agradezco a mi padre, a mi abuelo y a todos los hombres como yo, que día a día vivimos nuestra vida.

Como hombre, reconozco y respeto mi masculinidad, mi lugar, y desde mi lugar respeto a la mujer con su feminidad y su fortaleza. La energía masculina es ruidosa, la femenina es sutil, y ambas tienen su propia fuerza: son distintas en forma pero igual de potentes en fondo.

La vida no es una batalla, es una danza donde yo decido mis pasos y elijo el ritmo. De hoy en adelante, como buen guerrero, dejo de luchar contra mí y tomo mis herramientas para enfrentar el día con el corazón, despierto, completo. Soy de una pieza, soy de línea. Soy un hombre.


sábado, 10 de agosto de 2024

La gente nos enferma, decimos: por qué es sucia, estúpida, pervertida, inmoral… Tal vez sean exactamente lo que decimos de ellos. Pero eso no viene al caso, porque los aborrecemos solamente si nosotros mismos, sin saberlo, poseemos los rasgos que despreciamos y que les atribuimos. Los odiamos precisamente porque son un recordatorio constante de aspectos nuestros que nos repugna admitir. Ken Wilber

Yo soy mujer y como mujer agradezco a todas mis ancestras, las mujeres que me dieron la vida, comenzando por mi madre. De ustedes mujeres, me viene mi feminidad, mi fortaleza, mi ternura, mi gran corazón. Honro su vida y transformo desde mi corazón mi mirada hacia ustedes.

Mujeres, magas, brujas del corazón, mujeres medicina, mujeres sanadoras. Tomo el poder y la fuerza de su intuición, de su ternura, de su feminidad creadora, de su magia sanadora. Las honro y respeto así como respeto a todas las mujeres que me rodean y puedo ver más allá de la frivolidad, de la indiferencia, de los celos que a vecesutilizamos como defensa, como protección para no exponer nuestro corazón, nuestravulnerabilidad que también es fortaleza. Me reconozco mujer, femenina y desde estelugar puedo reconocer a los hombres con su masculinidad: honro su lugar y renuncio acompetir en un campo que no es el mío. alimento mi feminidad, la abrazo, la atiendo. Me fortalezco como la mujer que soy.

jueves, 8 de agosto de 2024

¿Para qué andar buscando tantas misiones si la única misión que tiene el ser humano es ser feliz? - Lauro de la Cruz

Lo hice mal, me equivoqué, en ese momento no tenía el conocimiento ni las herramientas de vida que tengo ahora. No justifico mi acción, sólo reconozco qué fue lo que pude hacer en su momento y asumo las consecuencias de mis actos: soy responsable de mis acciones y omisiones. Es posible que los resultados no me gusten, sin embargo, los asumo como parte de mi aprendizaje y crecimiento. Libero de culpas a los que me acompañaron en el proceso y, sobre todo, me libero de culpas, no soy culpable, soy responsable; como tal, me hago cargo de mis consecuencias con honor y dignidad.

Agradezco a la vida, al universo, por la oportunidad de aprender día a día de mí, de lo que soy capaz, y de todos aquellos que me rodean.

martes, 6 de agosto de 2024

Hay que aprender que el verdadero sentido de la vida del adulto es vivir la vida con plenitud, recordando y honrando a nuestros ancestros, y al servicio de la vida, que siempre está conectado con el amor. Ingala Robl

Gracias vida por este tiempo que me es dado, gracias muerte por recordarme que todo esto, un día tendrá fin. Gracias, papá, gracias, mamá, por este hermoso regalo temporal; ustedes son mis padres y yo soy un poco como ustedes. Todo lo que estaba en ustedes, también está en mí.

Estoy de acuerdo con que sean mis padres, con todas las consecuencias que esto tenga para mí. Tomo lo bueno que me dieron y, sobre todo, tomo la vida al precio que a ustedes les costó y que a mí me cuesta. Sabiendo que tiene un fin y que no sé cuándo será, la aprovecharé para mí y para ustedes; no habrá sido en vano su regalo: la sujeto firmemente, le doy la honra y, si puedo, la pasaré como ustedes lo hicieron conmigo.

Recordaré cada día de mi vida que un día ya no estaré aquí.

sábado, 3 de agosto de 2024

Antes que nada, ser verídico para contigo mismo. Y así, tan cierto como que la noche sigue al día, hallarás que no puedes mentir a nadie. William Shakespeare

No entiendo por qué no es suficiente, nunca es suficiente lo que hago. Tengo sueños, hay muchas cosas que quiero ser, que quiero alcanzar, pero por más que intento y me esfuerzo, no consigo hacerlas. A veces miro a mi alrededor y siento como si todos lograran lo que quieren o alcanzaran lo que desean, pero yo no puedo. Es como si fuera imposible para mí llenar ese espacio. Con esfuerzo y sacrificios he conseguido dar pasos y avanzar, pero nunca llego, y nada de lo que hago es suficiente. 

FRASE DE SANACIÓN

Me agradezco, agradezco a mi alma toda su sabiduría para tomar lo que necesito en el momento en que lo necesito, me agradezco por los aprendizajes que he asimilado, por mis estudios que, pequeños o grandes, me permiten tener una capacidad mayor de entendimiento.

Agradezco mi inteligencia que me hace entender el mundo que me rodea, agradezco a mi corazón que, cuando lo escucho, me muestra el camino adecuado. agradezco a mi cuerpo que me mantiene en la vida, que siente, que me alimenta, que contiene mis emociones y me permite experimentar la vida tal y como es. Agradezco a las cosas materiales que, pocas o muchas, son exactamente las que necesito en este momento y etapa de mi vida para vivir lo que estoy viviendo. Agradezco a las personas que me rodean actualmente porque con su amor, su odio, su ternura, alegría, envidia… me reflejan y acompañan en este camino de aprendizaje en la vida. Y, sobre todo, me agradezco a mí por no ser el cien por ciento que a veces fantaseo ser, sino el cien por ciento que realmente soy este día.

jueves, 1 de agosto de 2024

No eres una víctima, eres un santuario.

¿Eres culpable de lo que te hicieron en el pasado, del dolor que te ocasionaron? No. ¿Pudiste haberlo frenado? Bueno, es inútil pensar en los “podrías. Eras inocente en ese momento. Vuelve al presente. Siente tus pies en el suelo. Respira. Aquí es donde vives ahora.

¿Los sentimientos dolorosos que llevas en el presente – la vergüenza, la rabia, el miedo, la culpa – son un error tuyo? No. Tenemos que ir más allá del lenguaje del error, la culpa y la vergüenza aquí. Tenemos que descubrir el lenguaje del amor ahora.

¿Vas a pasar el resto de tu vida culpando al mundo por tu infelicidad, enfocándote en lo que te quitaron? No. Desde donde te encuentras en este momento, no tienes ningún poder para cambiar tantas cosas externas, y el pasado no puede ser editado. Puedes pasar el resto de tu vida esperando a que los demás cambien, sanen, perdonen, admitan sus errores y que sean auténticos. Morirías de tanto esperar.

¿Eres responsable de la relación que tienes con tu dolor? Sí. Responsable, pero no culpable; eres capaz de responder a la herida que tienes dentro desde un lugar de amor. ¿Estás dispuesto a acercarte a ti mismo, estás dispuesto a abrazar tus pensamientos y sentimientos, a ofrecer un santuario para el que se siente herido, para el abandonado, para el asustado, para ese pequeño enfurecido que llevas dentro? ¿Estás listo para dejar de intentar sanar, perdonar, estar bien, y hoy, sólo hoy, por este único día, permitir sentirte no bien, permitir sentirte enojado, vulnerable, y un poco destrozado, rescatando de nuevo esos fragmentos?

Tú no eres una víctima porque no estás separado de las estrellas y la luna, y eres la vida misma, esta inquebrantable e íntima presencia en donde incluso los pensamientos y sentimientos más dolorosos pueden ser bienvenidos, incluyendo cualquier energía que no sea bienvenida.

Sal de la narrativa llamada lo que me hicieron a mí, y déjate caer, en este momento presente, en tu propia naturaleza, en tu enorme poder. Porque tu poder está en tu amor, en la inmensidad de tu ser, y has transmutado tu historia de ser una víctima en una historia de supervivencia, y no sólo de supervivencia, sino de un florecimiento heroico, contra todo pronóstico.

Estás parado en tu vida ahora, a pesar de que te sientes un poco sensible y en carne viva, a pesar de que el camino se siente incierto. Estás vivo, respirando, victorioso, y un nuevo día te espera. No te ha sido quitado nada que no pueda ser descubierto de nuevo. No has perdido nada que no puedas encontrar en la presencia. El perdón no es algo que haces; es una reconexión con la presencia, el sitio que está más allá de la narrativa.

No eres una víctima, sino un santuario para la víctima, el Corazón en el que él o ella pueden descansar.

Por Jeff Foster