¿Cómo
se manifiesta este sentimiento de separación en nuestra experiencia
presente?
Vivimos con el sentimiento persistente de que algo nos falta en la
vida,
¿verdad?
Es un sentimiento de carencia, un extraño sentimiento vacío, como si hubiera en
nosotros un agujero que es necesario llenar, como si no fuéramos lo bastante
competentes tal como somos, como si estuviéramos fundamentalmente defectuosos.
A
esta sensación básica de vacío se debe que nos lancemos al mundo del tiempo y
el espacio en busca de nuestro verdadero hogar, en busca del reposo cósmico, en
busca de alivio, en busca de la plenitud de las cosas. Siempre vamos en pos de
la plenitud, algo que llene el vacío. A causa de nuestra añoranza cósmica del
hogar, buscamos la unión con Dios, con el Espíritu, con la naturaleza, con un
gurú. Ansiamos llenarnos la barriga y tener una cuenta bancaria rebosante. Lo
masculino y lo femenino se buscan mutuamente, intentando completarse mediante
la unión; buscamos a nuestras almas gemelas, nuestra media naranja que nos
complete. Perseguimos nuestro destino, sin darnos cuenta de que ya lo estamos
viviendo.
Por
ese sentimiento de no estar completos, iniciamos la búsqueda de una completitud
futura. Ciegos a nuestra verdadera identidad que es el océano de la
experiencia
presente, empezamos a buscar el océano, y creemos de verdad que lo encontraremos
en el futuro, en ese «algún día». Nos decimos a nosotros mismos: «Ahora estoy
incompleto, pero algún día, una vez que haya encontrado lo que busco, estaré completo».
«Algún día encontraré el amor, y entonces estaré
completo. Algún día alcanzaré la iluminación espiritual, y estaré completo.
Algún día triunfaré, y ese día estaré completo. Algún día seré rico. Algún día
sanaré. Algún día todos me darán su beneplácito. Algún día estaré plenamente
presente. Algún día seré consciente por completo. Algún día viviré en el ahora.
Algún día encontrare la paz. Algún día seré plenamente yo mismo. Algún día me
entenderán. Algún día seré una estrella. Algún día todos me querrán y me aceptarán.
Algún día seré un individuo plenamente evolucionado.
Algún día seré padre, o madre. Algún día seré libre.
Algún día seré feliz. Sí, me sentiré
completo algún día. Pero todavía no. Todavía no».

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